viernes, 26 de octubre de 2007

Ensayo sobre la ceguera

Los encuestadotes son coincidentes. El domingo las urnas terminarían determinando que la Presidencia quede en manos de la esposa del actual presidente Néstor Kirchner, la senadora de Santa Cruz pero representante de Buenos Aires, Cristina Fernández.
Como se apuran en indicar los pregoneros de la prensa oficial, si eso ocurre es porque una mayoría lo decidirá con su voto. Es cierto, lo decidiría un caudal de votos seguramente inapelable.
Pero esa presunción de la realidad no óbice para un análisis alejado de las conveniencias momentáneas, y más centrado en lo que todos los argentinos necesitamos desde lo institucional, desde lo político, desde lo social. Un análisis que no todos los medios de prensa ofrecen.
Porque si los encuestadotes no se equivocan en sus pronósticos, la gente estaría eligiendo a una persona que jamás se prestó al diálogo franco con los comunicadores. Que jamás concedió una entrevista sin saber de antemano que los entrevistadores endulzarían sus oídos con las preguntas. Es algo que, si se cumplen los pronósticos, la mayoría de la población no ve.
Si los encuestadores no se equivocan, el domingo se elegirá a una senadora que formó parte del gobierno que permitió la maniobra de Skanska; que avaló a una ministra de Economía que escondía varios miles de pesos, en fajos sellados del Banco Central, en el botiquín del baño de su despacho; y que permitió el vuelo y el posterior ingreso al país de misteriosas valijas rebosantes de dinero venezolano, y en ninguno de los casos se dieron mínimas explicaciones. Es algo que, si se cumplen los pronósticos, la mayoría de la población no ve.
Si los encuestadores no se equivocan, el domingo recibirá la bendición como presidenta una de las figuras más destacadas de un gobierno al que, en la cara, le desapareció un testigo de los juicios contra los genocidas de la dictadura; testigo que, vale la pena señalar, sigue sin aparecer. Y al que, con la sospecha de “el mensaje”, le matan a tres policías sin que se sepa un ápice acerca de los culpables. Es algo que, si se cumplen los pronósticos, la mayoría de la población no ve.
Si los encuestadores no se equivocan, el domingo llegará a la Presidencia una senadora que no ofrece ni explicaciones, ni respuestas, ni soluciones a la constante suba de precios, que destroza a diario los bolsillos de los trabajadores y que si siquiera se admite en las mediciones del INDEC.
El domingo pasaría de senadora a presidenta una legisladora que se muestra más preocupada por la cotización de los bolsos Louis Vuitton, que por el costo de llenar una bolsa de supermercado. Es algo que, si se cumplen los pronósticos, la mayoría de la población no ve.
Si los encuestadores no se equivocan, el domingo accederá a la Presidencia una de las responsables de la dilación, por incapacidad para solucionar el tema, del conflicto desatado entre Argentina y Uruguay por el funcionamiento de una papelera. Cristina Fernández está más preocupada por otros temas internacionales, como salir bien vestida en la foto con Hillary Clinton o Angela Merkel. Pero... ya se reiteró: es algo que, si se cumplen los pronósticos, la mayoría de la población no ve.
Tal vez el correr de los años en democracia nos permita mejorar la visión, depurar nuestras observaciones, mirar con más atención. En definitiva... salir de esta especie de ceguera.

miércoles, 24 de octubre de 2007

En un contexto de suposiciones

Todos necesitamos que urgente, sin rodeos o especulaciones, se esclarezca el brutal asesinato de tres policías ocurrido en la madrugada del lunes en una planta de transmisión de la Policía, dependiente del Ministerio de Seguridad Provincial. Los hechos irrefutables indican que autores ignorados asesinaron a los policías Pedro Germán Díaz, Ricardo Torres Barbosa y Alejandro Rubén Vatalaro. Que mataron con acciones que pretendieron dejar un mensaje. Ellos sabrán cuál fue ese mensaje. Todos los ciudadanos, como expresábamos más arriba, necesitamos saber cuál fue ese mensaje.En el marco de desgracia irremediable, el mal menor sería descubrir que se trató de un crimen relacionado con una venganza por el accionar policial; que resabios de alguna banda delictiva afectada por un procedimiento policial intervino o mandó a perpetrar este cruento hecho; que fue un crimen por encargo con causas cercanas a la desarticulación de una organización ilegal.En ese caso, el ministro de Seguridad Bonaerense, León Arslanián, y tal vez el gobernador saliente, Felipe Solá, deberían enfrentar su responsabilidad por no propiciar inteligencia o recursos suficientes para la protección de los agentes que trabajan por la seguridad pública. Pero, con matices en el análisis, sería un lamentable hecho que no deja de tener un contexto entendible.El problema y –en especial- el clima, se enrarece porque no surgen datos certeros, lo que sólo genera el caldo de cultivo para las más variadas suposiciones. Y no resulta saludable manejar cuestiones de seguridad en un contexto de suposiciones.Desde algunos sectores de la seguridad se apuran en agitar fantasmas del pasado, de “cosas que nosotros ya vivimos”, de “cosas que no queremos volver a vivir” o de “hechos cuyos protagonistas hoy están al lado del gobierno”. Las suposiciones abundan cuando faltan las certezas. Peor aún es el marco social cuando desde el propio gobierno nacional, con tal de sacarse el sayo rápidamente y no perder un solo voto del domingo, se difunden presunciones sin argumentos que las respalden.“Quieren atentar contra las políticas de Derechos Humanos”, azuzó nada menos que Néstor Kirchner, presidente de la Nación. “No nos van a vencer”, completó la senadora y candidata a la Presidencia Cristina Fernández. ¿Con qué conocimientos de causas salieron a blandear esos argumentos?Porque si lo hicieron sabiendo que lacras latentes del pasado quieren utilizar esta metodología para imponer sus ideas o reclamos, deberían denunciarlo en los ámbitos que corresponde, y no desde tribunas de campaña. Y si en todo caso lo expresaron sin tener datos firmes, su irresponsabilidad sería difícil de describir. Lo cierto es que tres policías perdieron la vida de la manera más brutal y lo urgente no fue investigar y salir a dar con los autores. Lo urgente fue alejarse del problema a la mayor distancia posible.

Apuntes de la campaña

Quedan horas para que la veda electoral silencie a los candidatos y los ciudadanos puedan reflexionar sobre su voto. Un buen momento para repasar algunos aspectos “salientes” de la campaña local.- El intendente y candidato a la re-re-reelección (sin contar su primer mandato) Miguel Ángel Prince, junto a su entorno, se sienten tranquilos de cara al domingo. Esa tranquilidad se evidenció en la campaña oficial, que apeló a imágenes de Prince con Néstor y Cristina Kirchner, con Scioli, con Solá y a un racconto de obras realizadas o a medio hacer. No mucho más.En realidad, Prince hizo lo que ya es su costumbre: borró los límites entre campaña y gestión y salió a repartir convenios, subsidios, cenas y regalos por doquier, mezclando recursos partidarios y estatales.La frase fuerte de la campaña del oficialismo es casi la misma que en su primer intento reeleccionista. “Por obras completas” mutó y ahora es “Hay más por hacer”.Un acierto: esconder la propuesta de los candidatos para concejales y consejeros escolares, encabezadas por referentes del princismo histórico, con larga trayectoria en la función pública, aunque carentes de carisma. Prince armó la lista que lo acompaña sabiendo que el protagonismo en una elección general se lo devora el candidato a intendente.- El candidato del ARI Raúl Suescun, apenas tuvo un par de apariciones públicas para promocionar sus intenciones electorales. Una fue la presentación de una lista que, “por un error”, quedó marginada de las elecciones, sin socialistas a la vista. Un papelón, una vergüenza. Elija usted el calificativo. En ese acto, Suescun difundió un proyecto: reducir la cantidad de funcionarios municipales. Otra aparición fue en el Foro de Ideas. Su campaña no fue más allá de un aviso en los medios gráficos compartiendo imagen con Elisa Carrió y un jeep con un cartel con su foto, estratégicamente estacionado cerca de la esquina de Colón y San Martín.- Oscar Luciani utilizó el viejo manual de la campaña. “Bajó a los barrios y localidades” para mantener reuniones de intercambio de información y cerró con una caravana céntrica. El candidato del Frente Unión Vecinal (FUV) enfrentó el desafío de conquistar el tradicional voto vecinalista, pero sin Silverio Sallaberry ni Gerardo Amado en las listas y, además, con una sociedad por conveniencia con el sector radical de Juan Carlos Juárez. Con ese acuerdo, en la campaña, cosechó rechazos del vecinalismo ortodoxo, pero logró un espaldarazo de la candidata a gobernadora Margarita Stolbizer, que llegó hasta Luján, algo que pocos consiguieron. Una complicación del FUV para el domingo: la Junta Electoral no les aprobó la boleta 119 separada de la lista de Coalición Cívica, por eso –en desmedro de su propio acuerdo- reparten a domicilio la boleta municipal cortada.Luciani rompió la monotonía de la campaña con la difusión de su declaración de bienes, pero no lo acompañaron los candidatos que completan su lista y la acción quedó incompleta. - No muy distinto fue lo ofrecido en la campaña de Rubén Darío Rampazzi, quien también recorrió barrios y localidades para exponer, ante grupos de vecinos, sus propuestas o potenciales soluciones a los problemas que planteó la gente.Apeló con fuerza a los mensajes en los medios de prensa y sólo de manera dispersa difundió los presuntos ejes de su gestión: “salud, servicios públicos y seguridad”.En el caso de Rampazzi, fue sorprendente la invasión de publicidad gráfica, con carteles de todos los tamaños, volantes y pasacalles que pregonaron el acuerdo de la UCR con Recrear. El justicialismo denunció, sin ofrecer pruebas, que parte de esa campaña fue solventada por el oficialismo para horadar la candidatura de Rosso. - La sociedad Graciela Rosso-María Inés Fernández, no modificó en un ápice la típica conducta de campaña justicialista. Aceitados contactos con punteros barriales, algunos actos, festejo del Día de la Madre con multitudinaria convocatoria en Pueblo Nuevo y organización para el traslado de votantes en la jornada del domingo, una práctica que no es ajena a otros candidatos locales. Ayudó en su campaña un verdadero ejército de prensa, que invadió los medios locales con gacetillas y ofreciendo la palabra de los candidatos. Se dijo que esta propuesta recurrió a dádivas en algunos barrios, pero tampoco aparecieron las pruebas. - Rodolfo Socolovsky irrumpió en escena antes que otros candidatos y parecía sorprender con una campaña original. Grandes tachos de basura en diferentes puntos de la ciudad, cintas para reclamar el cuidado del medio ambiente fueron algunas de las iniciativas. Pero la originalidad se fue desvaneciendo con el correr de las semanas y se apeló a lo de siempre: reuniones con jóvenes, con mujeres, con empresarios. Y terminar rozando el mal gusto con una rifa “gratuita” de electrodomésticos, con números repartidos en los barrios. - A Carlos Porto se le humedeció la pólvora semanas antes de los comicios. Su figura, su propuesta, sus candidaturas siempre estuvieron sostenidas por denuncias, críticas y verborragia. En definitiva, su “ruido de campaña” es efímero. Y en la recta final se quedó sin sus típicos argumentos. Tampoco acertó con la publicidad callejera. Grabó una frase tan larga para un pregón rodante que a todos los oyentes les queda un mensaje incompleto.- La candidata del Partido Obrero, Viviana Figueroa, no cumplió con lo que prometió en Luján el candidato a gobernador de esa fuerza. “Ser un tábano” marcando quiénes eran candidatos. Sólo pegaron afiches con la foto de Pitrola, candidato a presidente.- Hay candidatos a los que no se les entiende la estrategia, si es que en verdad tienen una. Los medios de prensa y, a través de ellos, los vecinos, se enteraron de sus postulaciones mediante la página de la Junta Electoral. Puede que carezcan de recursos para la propaganda típica de campaña, pero tampoco difundieron ideas o proyectos por mail, por carta o con un llamado telefónico. Rodrigo Alday, del partido de Juan Carlos Blumberg, tuvo oportunidad de exponer su propuesta en la televisión y le sobraron treinta segundos. Tal vez una muestra de listas que se presentan para cumplir con referentes nacionales y/o provinciales, pero sin estructura, formación y análisis serio del desafío que enfrentan.

Escasez de planes
Sólo Oscar Luciani, Rubén Darío Rampazzi y Graciela Rosso esbozaron una suerte de plan de gobierno. El candidato del FUV le acercó a un periodista de este medio un resumen de su plataforma. El postulante de “Consenso por Luján” lo informó en espacios de publicidad. Y la candidata del PJ lo desglosó en una cena. El resto sólo desperdigó algunas propuestas en especial con los temas de preferencia del candidato o de la ideología representada.Prince repartió un volante con 22 puntos de presuntas obras que harían en los próximos cuatro años, pero en la mayoría de los casos no hay plazos ni fechas estimadas.Hay candidatos que llegarían a las urnas sin dar a conocer no sólo su plan de gobierno, sino que tampoco su cara.

lunes, 22 de octubre de 2007

La sana exposición de ideas

A pesar de la ausencia de la mitad de los candidatos, algunos de los cuales eligió no ir y, sin querer, con esa decisión también “participó” del sentido de la actividad, el jueves por la noche se llevó a cabo el Foro de Ideas que organizó la Acción Católica en el marco de la campaña “Votá, tu voto vale”.
Participaron los candidatos Miguel Ángel Prince, Oscar Luciani, Rubén Darío Rampazzi, Raúl Suescun, Rodolfo Socolovsky y Carlos Porto y tuvieron tres minutos por cada tema para exponer sobre la problemática de los jóvenes y la noche, para dejar sentada su posición sobre el derecho a la vida, para contar sus propuestas en materia laboral y dar a conocer, sin ataduras temáticas, el Luján que imaginan en los próximos cuatro años.
¿Y quién ganó? Esa fue la pregunta reiterada que le realizaron al periodista que le da forma a este editorial, después de cubrir las instancias del Foro. “No ganó ninguno”, fue la respuesta escueta. En realidad, si se nos permite una respuesta más extensa, deberíamos señalar que ganamos todos. Con ejercicios democráticos como el desarrollado el jueves, en un marco de respeto y con igualdad de condiciones para la expresión de todas las opciones, el que gana es el ciudadano. En particular, el que se acercó hasta la Sociedad Italiana. Y en general, todos los que acceden a la información que emana de ese Foro.
Una lectura rápida indicaría que al menos seis candidatos a intendente -de los doce que aparecerán el domingo 28 en los cuartos oscuros- están dispuestos a someterse a las preguntas de los ciudadanos, están dispuestos a escuchar a los demás, entre ellos a sus circunstanciales contrincantes, están dispuestos a pronunciar o aceptar críticas sin agravios y también están dispuestos a exponer sus ideas y someterlas a la reflexión de sus potenciales votantes.
Otro dato positivo que se desprende de la actividad del jueves es que se avisó y posteriormente se respetó la intención de no buscar el debate. No se trata de una crítica a esta sana forma del diálogo, porque todo debate ordenado y con argumentos, enriquece. Pero hubiese resultado imposible realizar un encuentro con seis candidatos, en menos de tres horas, sin caer en desprolijidades o injusticias en la disposición del tiempo.
Acción Católica aclaró de antemano los temas a exponer y libró a la creatividad a los candidatos el último punto: los cuatro años próximos de la ciudad. Para algunos resultó una incomodidad dejar sentada su posición ante el tema del derecho a la vida, lo que escondía un “sí” o “no” al aborto. Es, sin duda, uno de los puntos que no está en la agenda candente de la campaña, pero que responde a una inquietud de quienes asumieron el desafío de organizar la actividad. Sirvió para ahondar en las creencias de los postulantes y dejar en claro que no existe demasiada intención en avanzar más allá del lógico -y eterno- llamado a “un debate abierto”.
Para los que prestan atención a las acciones y a las promesas político-partidarias sólo cuando se acerca el momento de elegir en las urnas, tal vez el Foro y lo que allí se expuso los sorprendió.
Para los que siguen de cerca estos temas y en la previa a las elecciones sólo notan exacerbadas algunas propuestas, seguramente las exposiciones del jueves no los sorprendieron o carecieron de explicaciones detalladas. No es casual que en la mayoría de las consultas del público se les pidiera a los candidatos “acciones concretas” que realizaría en caso de llegar al gobierno.
De todos modos, para todos -los informados y los desinformados con necesidad de saber lo mínimo para ir a votar- iniciativas como un Foro de Ideas son ejercicios saludables. Saludables para el individuo y para la sociedad en su conjunto.
Sin entrar en detalles, el Foro de Ideas aportó información, acercó información. Acercó candidatos y propuestas a la gente. Y ayudó a que la decisión electoral sea un tanto más responsable.

"Lo nuestro es un punto de partida"

EL CIVISMO dialogó con la candidata a intendenta del MST
Sin el vértigo que esbozan otros candidatos, María Teresa Noirat expuso conceptos que apuntalan su candidatura a intendenta por el Movimiento Socialista de los Trabajadores.
Su iniciativa hace un llamado al resurgir de las asambleas y al trabajo de base. Consideró a las elecciones como una instancia más en la que sólo pretende “sembrar la semilla de este movimiento”.
En el kilómetro 5.100 de la ruta 47, en una vivienda rodeada de una hermosa arboleda de veinte años de antigüedad, se mantiene latente una de las doce ilusiones electorales que el 28 competirán por la Intendencia.
Lejos del ruido de la ciudad y de la campaña, María Teresa Noirat defiende la propuesta del Movimiento Socialista de los Trabajadores.
El primer contacto de EL CIVISMO con María Teresa Noirat, para acceder a un diálogo que permita conocer su candidatura, fue a través del teléfono. La postulante a la Intendencia por el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) no tenía previstos actos ni acciones concretas de campaña. Pero sí había confeccionado un escrito en el que traza las líneas generales de una iniciativa que -explicó- no nace ni muere para y por el 28 de octubre próximo.
“Estamos en plena campaña electoral. Sin embargo, no dejan de sorprender las consignas de la partidocracia, que evidencian desconocimiento y desinterés respecto de las preocupaciones, necesidades y carencias de las clases trabajadoras y de los desocupados. Nosotros, obviamente, no gozamos de los beneficios de la difusión gratuita que da el gobierno a los partidos que responden al modelo neoliberal. Por eso, trataremos de llegar a la mayor cantidad de trabajadores y desocupados a través de este mensaje”, expresa el texto de Noirat en sus primeros párrafos.
“Queremos que sepan que nuestros objetivos están dirigidos a construir una sociedad y un hombre nuevos. Una sociedad que sea más justa y solidaria, donde todos participemos de todo. Y esto significa acceso real al trabajo; no planes, no clientelismo, sino salud y educación”, agrega.
“Necesitamos urgente unirnos todos los argentinos que creamos y queramos una sociedad donde podamos construir un poder popular que nos permita luchar por nuestras auténticas necesidades. Tenemos que ser partícipes de un modelo en el que la economía, la educación, la política, la educación, la salud y la cultura sean el reflejo de lo que el pueblo quiere y necesita. Sin exclusiones, sin marginados, sin poderosos protegidos y socios del Estado”, expone el MST.
“Diariamente, los medios nos informan que aumenta el superávit, que hay crecimiento y reactivación. Indudablemente, esto es consecuencia del esfuerzo de la clase trabajadora. Sin embargo, al obrero y al empleo no le llegan esos beneficios”. “Frente a esta realidad -concluye el texto-, vecinos de Luján organícense en asambleas donde se analicen sus necesidades y urgencias, obrando en consecuencia; exigiendo que les den respuesta a sus requerimientos”.
- Por lo último que menciona su texto, no invitan de manera directa al voto a un partido.
- No, no, no creemos que pase por ahí. Lo nuestro es una aparición en Luján para dejar plantado que hay otras alternativas. Y se llega a esta alternativa mediante el trabajo en los barrios, algo que se empezará a hacer.
- ¿Cómo llega usted al MST?
- Llego a través de Lucía, mi nieta, que trabaja en el MST en Capital Federal. Ellos plantearon la necesidad de tener algún grado de inserción local. Yo alenté a todos mis hijos a tener un pensamiento distinto al impuesto. Que no se conformen con lo que se ofrece, que es evidente que no beneficia a las mayorías, sino a un sector. Tuve mucha incidencia en las opciones de cada uno de mis hijos y alguno está haciendo trabajo de base.
Noirat consideró que “hay que trabajar ahí, en las bases, para generar conciencia y para que el poder surja de ahí, no de un señor que se instala. Para poner puntales en diferentes lugares de la Provincia, buscaron a alguien que coincida con ese pensamiento. Lo nuestro es un punto de partida”.
- Pero en ese contexto, llegaron a conformar una lista completa de candidatos.
- Sí, y se hizo con gente cercana o familiares que coinciden con nuestros pensamientos. A los candidatos a concejales y consejeros los conozco relativamente, pero sé que tenemos coincidencia plena en lo ideológico.
- ¿Cómo llegan al 28 de octubre? Porque se puede decir que ustedes arrancaron de cero.
- Sí, de cero, absolutamente. Es lanzar una propuesta a partir de la oportunidad de las elecciones. Esa es la idea.
- ¿Cuáles son las diferencias del MST con otras opciones de izquierda o socialistas?
- Es una opción socialista, naturalmente. Pero lo nuestro es diferente porque no se enganchó para nada con ninguna de las tentaciones que ofrece el gobierno en la actualidad. De los grupos piqueteros, hay un montón enganchados a través de los planes y los pusieron de su lado. Eso va en detrimento del trabajador, porque están al servicio de los intereses de las minorías. En Luján, creo que se puede llegar a acordar con grupos que trabajan en los barrios, como con los jóvenes que están en Villa del Parque.
- En ese barrio también está (con un comedor) el Partido Obrero.
- Sí, pero con el Partido Obrero es muy difícil la comunicación, es complicado. Hay gente que conocemos con la cual se puede conversar. Por eso el 28 es un día más, pero será la colocación de una semilla para que quede.
- De todos modos, si uno se candidatea es porque quiere cambiar algo, en su caso en Luján.
- Sí. En Luján yo creo que hay una cosa que es clave, el Hospital. Era un señor Hospital pero se fue deteriorando con el paso del tiempo. Hay que hacer todo lo posible para mejorarlo. Es esencial ese tema. También la educación. No puede ser que los maestros ganen tan poco y encima Solá amenace con descuento en los salarios. El maestro tiene que estar bien pago, tiene que tener acceso a la información y a todas las novedades. Otra cosa importante es que los servicios públicos se desarrollen en beneficio de la gente y no de las empresas. No sé si hoy la Cooperativa brinda los mismos servicios que hace más 20 años, cuando llegué a Luján. Y debemos insistir en que la tarea de la Policía es la prevención, sin gatillo fácil, algo que incluye a Luján.
- ¿Qué opina de la gestión del intendente Miguel Prince?
- Es una pregunta difícil. Desde mi punto de vista, debe apuntar o tiene que orientarse más hacia los más pobres. Pero por otro lado, considero que las opciones que venía ofreciendo Luján no eran mejores. Y no planteo lo del mal menor. Prince tiene que apuntalar más a los más necesitados, resolver los problemas de las cloacas, de los barrios que carecen de un montón de cosas y que son posibles de resolver.

miércoles, 17 de octubre de 2007

Hay que salir de la apatía

Es necesario salir de la apatía que generan los políticos, exacerbada si hablamos de candidatos. Es necesario salir de ese desgano por saber, conocer, informarse y a partir de esos ejercicios tomar la decisión electoral. De lo contrario, se seguirán beneficiando los mismos de siempre.
La ecuación es muy sencilla, porque cuanta menos gente conozca todas las propuestas y todas las opciones, la obligación del voto del 28 de octubre desembocará en cuartos oscuros repletos de ciudadanos buscando la boleta del único que conocen, del único al que sintieron nombrar. Y es imposible pensar, en ese contexto, en un corte de boleta, en un pensamiento sobre conveniencias legislativas o ejecutivas, en la sana especulación electoral de un ballottage.
¿Acaso alguien piensa que las peleas por la utilización de los símbolos partidarios es una mera cuestión de antojos o de raíces histórico-partidarias? Esas peleas denotan el conocimiento cabal que los candidatos tienen sobre la búsqueda de escuditos, rostros, perfiles y hasta sobrenombres (recordemos Chiche Duhalde, Chacho Álvarez, entre otros).
Si los ciudadanos no aportan un mínimo de interés, las elecciones terminan transformándose en un trámite de legalización y -aunque en el contexto narrado duela admitirlo- legitimación de candidatos.
No podemos esperar que los políticos, los candidatos, salgan a instruirnos sobre estos temas.
Pero el 28 de octubre no participamos de un trámite. Participamos de una elección que trazará el mapa social, de salud, de educación, de economía, de trabajo, de seguridad, de cultura, de infraestructura de los próximos cuatro años. Sonarán como horizontes tan abarcativos que, una vez más, es probable que nos tuerza el desgano.
Sin embargo, en las elecciones se ponen en juego cuestiones palpables, cotidianas, aunque haya candidatos que se esfuercen en esconderlo. No es aleatorio que toda la estructura oficialista se empecine en hacernos creer que para el 28 “ya está todo definido”.
El 28 de octubre, por citar algunos ejemplos que esperamos no incomoden a ningún candidato -no es la intención-, se define a quién tienen que seguir reclamando los vecinos del barrio Juan XXIII para dejar de vivir en un chiquero y pasar a tener las condiciones mínimas de bienestar.
Se define a quién hay que pedirle que la construcción de redes cloacales y de una nueva planta depuradora deje de ser un eterno proyecto y se transforme en una realidad.
Se define quiénes serán los intermediarios para conseguir que las empresas que explotan el Acceso Oeste se dignen a iluminar los ochocientos metros que ni Autopista del Oeste ni Nuevas Rutas quieren mejorar. Y se define quiénes golpearán las puertas del OCCOVI para que se instalen cruces peatonales en diferentes puntos del nudo de rutas local.
Se define contra quién despotricar cuando haya que plantarse a las cuatro de la mañana, en pleno invierno, para conseguir un turno en el Hospital.
En definitiva, la lista podría ser interminable. Lo que buscamos evidenciar es que en las urnas del 28, sin nada resuelto aún, se definen cuestiones cotidianas, diarias, concretas. Y de todos nosotros depende determinar quiénes tendrán la responsabilidad de resolverlas.

martes, 16 de octubre de 2007

El deporte de presentar listas

Una de las organizadoras de una iniciativa original, como lo es el foro de ideas entre candidatos a concejales que pretende realizar la Acción Católica, no lograba salir del asombro. Se enteró a través de lo publicado por este medio que no serían ocho las opciones electorales locales para octubre, sino doce (sin contar que la candidatura de Rubén Rampazzi aparece en dos listas).
En realidad, la Acción Católica no tendría que sorprenderse. O, en todo caso, su sorpresa también se registró en la redacción de este medio y hasta habrá trabajadores de prensa que ni siquiera están enterados sobre la totalidad de alternativas.
Fue la página oficial de la Junta Electoral la que arrojó el listado completo de fórmulas y candidaturas aprobadas para los comicios.
¿Qué buscamos decir? En primer término, que por responsabilidades compartidas entre candidatos, medios de prensa y ciudadanos, hay una preocupante desinformación acerca de las elecciones.
Superada esa instancia, y metiendo la mente de lleno en la decisión local, también amerita señalar que hay por lo menos cuatro candidatos a intendente, con sus respectivos candidatos a concejales titulares y suplentes, y consejeros escolares titulares y suplentes, que no movieron un dedo para acercar su propuesta a la comunidad o, por lo menos, utilizar a los medios de prensa para esa tarea. No movieron un dedo antes de la fecha de oficialización de las listas y siguen sin moverlo.
Al cierre de esta edición, Acción Católica trataba de dar con el paradero de alguno de los candidatos de cuatro listas.
Pero hagamos la lectura inversa. ¿Corresponde que Acción Católica o en todo caso los medios de prensa sean los que tengan que salir a rastrear las alternativas electorales? Unos podrían hacerlo para completar la mesa del foro de ideas. Otros por simple curiosidad periodística. Ninguno de los dos obligados.
Sin embargo, la lectura inevitable de la situación indica el escaso nivel de seriedad de ciertas propuestas que presentan listas “para cumplir”. ¿Para cumplir con quién? Con sus referentes nacionales o provinciales, con estructuras partidarias o, disculpen cierta desconfianza, para conseguir fondos publicitarios y acceder a algún ingreso extra en los meses cercanos a los comicios.
El candidato del Partido Frente PTS-MAS Izquierda Socialista, Diego Hormachea, supo tener presencia local en los años de la asamblea vecinal. Después dedicó su esfuerzo militante a las luchas gremiales de los ferroviarios, en sitios lejanos a Luján. Hoy, pasados años sin acción comunitaria local, su nombre reaparece porque tendría intenciones de ser el intendente local.
Lo único que supimos en las últimas semanas de un tal Rodrigo Alday, es que quiere llegar a la Intendencia de la mano de Juan Carlos Blumberg y con un partido que dieron en llamar “Vamos”. Tal es la seriedad de la propuesta de este partido que acercó una foto para promocionar a un candidato a concejal que no fue inscripto ante la Junta Electoral.
Tampoco hay referencias disponibles sobre María Noirat, quien según la documentación oficial es la candidata a jefa comunal por el Movimiento Socialista de los Trabajadores. ¿Cuál fue el trabajo, el mérito o las propuestas que la depositaron en esa postulación? Un misterio.
Si se quiere, el mismo misterio que circunda a Silvia Romero. Salvo una esporádica aparición en una noticia policial de la semana pasada, nada se conoce de la candidata a intendente y primera candidata a concejal del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados, el partido de Raúl Castells.
Un diario puede tener el interés de ofrecer a sus lectores detalles de todas las propuestas electorales, pero la tarea se dificulta cuando los mismos protagonistas son los que se mantienen aislados.

Alfonsín vino a respaldar a Rampazzi

Antes de ofrecer un encendido discurso a los presentes en el comité de la UCR, el ex presidente de la Nación Raúl Ricardo Alfonsín participó de un intercambio de preguntas y respuestas con los medios de prensa de Luján. En principio, dijo, “vengo a apoyar a mi querido amigo Rampazzi y a quienes lo acompañan en su lista y lo hago con todo afecto. Hace más de 40 años que soy amigo de Rampazzi, conozco de sus luchas y de su hombría de bien, de modo que espero que los lujanenses le den una respuesta acorde con lo que él significa para la ciudad, para la democracia”.
- ¿Cómo analiza la situación actual del radicalismo, que tiene muchos comités intervenidos?
- Hay distintas situaciones. López Murphy, por ejemplo, fue muy honesto. Él pensó que en un momento determinado no coincidía con las ideas del partido y renunció. Eso no es óbice para que no se puedan hacer alianzas en lo local, como en Luján. El caso de Carrió es totalmente distinto. Ya elegida diputada con la lista 3 y el escudo radical, se fue del partido y se quedó en la banca. En fin... que Dios la ayude.
Quienes se fueron con la doctora Carrió, creo que Margarita Stolbizer, a quien respeto, fue la primera que propuso una fórmula extrapartidaria de Binner-Carrió. Luego vio la conveniencia, para tener más aceptación, de levantar la bandera de los candidatos propios, pero sabíamos que conversaba con Carrió y se vio lo que esperábamos que sucediera.
- ¿Considera que el radicalismo está deteriorado desde la experiencia de la Alianza?
- Hemos sufrido, evidentemente. Pero tomamos, sin beneficio de inventario, la historia del partido y le planteamos a cualquiera quién ha hecho más por el país. Le hemos dado seis presidentes y esperamos darle en este siglo, por lo menos, seis más. Estamos saliendo de una crisis aguda.
- ¿Cree que la división de partidos tradicionales es algo coyuntural o que seguirá ocurriendo?
- Estamos en una crisis y el gobierno quiere debilitar a los partidos, pero lo iremos superando. Es necesario superarlo. No puede haber democracia sin partidos políticos ordenados, jerarquizados y fuertes. La atomización desplaza la posibilidad de la construcción que se da en el marco de la intermediación política para la búsqueda de consensos en la sociedad. Y también la legitimación de los disensos.
- ¿Qué análisis hace de la candidatura de Lavagna o, visto desde una posición radical, del apoyo de la UCR a un candidato justicialista?
- Bueno, eso no es obstáculo para que nosotros hayamos podido encontrar la manera de realizar conjuntamente una programación, una verdadera plataforma de gobierno. Creo que sin duda es el mejor candidato que hay. Nosotros teníamos que buscar un candidato así, con su experiencia. Fue secretario de Comercio Exterior conmigo, fue embajador ante la Unión Europea durante el gobierno de la Alianza y lo hizo muy bien. Fue jefe de la misión ante las Naciones Unidas en Ginebra. Luego lo llamó Duhalde y nos sacó del maremoto en el que vivíamos. Siguió con Kirchner y logró el canje de la deuda más espectacular que hubo en el mundo. Se alejó cuando vio que cambiaban las acciones económicas.
De modo que creo que es el único, no hay otro que tenga esa experiencia. Además es serio, predecible, calmo, lo que el país necesita.
- ¿No lo lastima que haya participado de actos peronistas?
- Para nada, porque él es peronista. Nosotros participamos de actos netamente radicales y él no se tiene que sentir lastimado. Cuanto más peronistas lo voten, mejor para nosotros.
- Participar de una campaña como ésta es una tarea desgastante, ¿qué lo motiva íntimamente?
- Si uno se para, muere un poco. A los 80 años todavía seguimos andando. Y estoy no sólo en la Provincia. La semana pasada me levanté a las 6 de la mañana, fui a Bariloche, de allí a Roca, de allí en auto a Neuquén, de allí volví a la 1 de la mañana a mi casa. Y así seguimos todos los días.
- Pero no participa de los actos de Lavagna o de su hijo Ricardo.
- No. No corresponde que actúe juntamente con Ricardo. No diré nada que lo elogie por razones de prudencia, pero estoy muy orgullo de él.
- ¿Cómo observa el futuro del partido radical?
- Nuestros principios, nuestros ideales, nuestra doctrina es la que corresponde a lo mejor de la sociedad y de los países. Porque nosotros formamos parte de la Social Democracia. Yo he sido presidente de la Internacional Socialista para América Latina y el Caribe durante muchos años. Creo que mucha gente es radical sin saberlo, pero poco a poco lo irá sabiendo.
- ¿Cómo analiza la situación del país y, puntualmente, el tema de la inflación y de los datos que la gente considera mentirosos?
- Pasa eso que usted dice. El problema de la inflación es serio y quien se quema con leche ve una vaca y llora. Es preocupante, es serio, pero no tenemos que ser alarmistas. Pienso que el gobierno lo encara mal. Lo encara con un festival de subsidios a la papa, al trigo y con medidas que conspiran contra la producción, como en el caso de la carne. Estamos gastando mucho dinero en propaganda para vender carne y prohíben la exportación. Podríamos haber vendido cuartos traseros y quedarnos con los cuartos delanteros y con el asado, que es bien rico. En fin, podríamos haber hecho un esfuerzo distinto.
Hay otros temas que no se debaten y Lavagna tiene razón cuando dice que el gobierno hace la política del avestruz. Niega la inflación. Hasta Hebe Bonafini o Moyano han criticado las estadísticas del INDEC. Y como decía usted muy bien, cada ama de casa al ir al mercado sabe que los precios se ven. Si seguimos así, con el tomate iremos para el lado del tomate.
- ¿Qué opinión le merece el regreso de Rampazzi a una candidatura?
- Es muy importante. Nunca se fue, siempre estuvo en la lucha. Los amigos y amigas de Luján verán en él la persona que realmente es, un político con noble vocación, que pretende servir a los demás, y un lujanense que quiere a su ciudad y está dispuesto a brindarse enteramente para defender a los ciudadanos locales.
- ¿Es cierto que usted lo llamó para sugerirle que fuera candidato?
- No, no, no es cierto.
- En Luján, la lista de Rampazzi estará acompañada por la candidatura de Lavagna, pero también de López Murphy. ¿Cómo se explican estos acuerdos?
- Es muy sencillo. Nosotros hicimos una alianza con la candidatura de Lavagna-Morales en el orden nacional. Y hemos dado a las provincias facilidades para que hagan lo que quieran. Por ejemplo, en Buenos Aires, tenemos dos candidatos a gobernador con Alfonsín y Sarghini. Pero el Comité de la Provincia autorizó a los distritos a alianzas locales con otras fracciones. Aquí es muy interesante el apoyo que pueden brindar desde Recrear a la tarea de Rampazzi.
- ¿Qué opina de las expulsiones de los radicales K?
- Hasta ahora se dio una muy clara, que considero que corresponde. Y es la de Cobos. Hay distintas situaciones pero veremos qué es lo que dice la Convención Nacional.
- ¿Qué reflexión le merece la intención de alternancia en el poder del matrimonio Kirchner?
- Yo creo que es feo, institucionalmente no me gusta, desde luego. Pero puede llegar a haber un gobierno bicéfalo, lo que sería grave y serio para el país.
- ¿Por qué dijo que Cristina Fernández es iracunda?
- Porque lo es. ¿Qué duda cabe? Ella dice que se identifica con la Evita de los puños crispados y se equivoca. Yo tengo edad suficiente para saber que la Evita que quería la gente era la de la mano abierta, la que luchaba por los humildes. Ésa era la Evita que querían, la Evita bella. Aunque no es tan fea la candidata actual.
- ¿Dónde quedó esa plaza de 1983?
- En buena hora que no haya más de esas plazas, porque era salir de una dictadura y se convocaba a toda la gente. Nunca más vamos a tener actos como esos, porque vivimos en el período más largo de democracia que ha vivido la Argentina en toda su historia. 24 años seguidos.
- Durante su gestión se juzgó a las Juntas Militares y recientemente se condenó a Von Wernich. ¿Cuál es su opinión?
- Creo que Von Wernich es culpable de mucho o al menos cómplice de muchas torturas y muchas cosas.
- ¿Qué imagen cree que tienen hoy los más jóvenes sobre su gestión presidencial? ¿Qué imagen cree que queda en el inconsciente colectivo?
- Aspiro a que crean que fui una buena persona. Más adelante se irán analizando los distintos problemas.

Un discurso encendido
En el acto del miércoles las palabras corrieron por cuenta de los únicos dos que se sentaron en la mesa principal: Rampazzi y Alfonsín.
El ex intendente y candidato a ese cargo por Consenso por Luján, Rubén Rampazzi, se limitó a exponer recuerdos y agradecimientos hacia la figura indiscutida para los radicales de pura cepa.
“Me emocionaron sus palabras y debo decir que ha exagerado mucho, producto de la amistad que tenemos desde hace 40 años. De todos modos, a veces uno necesita cargar las pilas”, respondió Alfonsín.
Parado frente al micrófono, como en otras épocas, y con un manejo de la dialéctica intacto, realizó una síntesis de la historia argentina, pidiendo “que evitemos las negativas irreductibles” que generaron “una historia trágica en la Argentina”.
El ex mandatario cerró su discurso con frases que arrancaron lágrimas en muchos de los históricos militantes presentes. “Vengo a ver si puedo contagiar a todos a mi entusiasmo. Estoy convencido que el radicalismo supera su crisis. Vengo con 80 años a cuestas a recorrer el país para que de nuevo encontremos la forma de marchar hacia adelante. Como decíamos en el 83, iremos todos con la bandera celeste y blanca delante, señalando el futuro de nuestra Argentina”.
Como hacía años no se escuchaba en el Comité de la UCR, el acto se cerró al grito de “¡Alfonsín! ¡Alfonsín!”.
Antes de emprender el regreso a su hogar, el ex presidente recibió como regalos dos libros: La historia del radicalismo de Luján, que escribió María Teresa Tartaglia, y el recientemente presentado “Luján Historia Viva”.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Llegan, rezan y huyen

La Peregrinación Juvenil tiene su convocatoria antepuesta: un millón de personas. ¿Alguien se ocupó de calcular fehacientemente esa cifra? En realidad, ¿a alguien le interesa conocer exactamente la cantidad de feligreses que caminan desde Liniers hasta Luján? ¿O todos quedan felices con el dato presunto?
Lo cierto es que este año se volvió a hablar de una caminata realizada “por alrededor de un millón de fieles”. Otros medidores a “ojímetro” aseguran que este año vino menos gente que en ocasiones anteriores.
Así lo señaló una de las coordinadoras de la salida, el sábado a la tarde en Liniers. Y lo corroboraron decenas de vendedores que esperan con las manos y los bolsillos abiertos a los cansados peregrinos.
Una información resultará irrefutable para cualquiera de las partes interesadas en la masiva manifestación de fe: cada año las visitas se quedan menos tiempo en las tierras de la Virgen.
Llegan con lo justo, ingresan a la Basílica, salen, buscan a su colectivo, su combi o el tren, y regresan a su ciudad. Es mínimo el porcentaje de fieles que se queda a esperar la palabra sacerdotal de la misa central, y menos aún a recorrer los atractivos del lugar.
¿Por qué no analizar las razones de esa verdadera huida? La Arquidiócesis de Mercedes-Luján, las autoridades del municipio, los comerciantes, ¿no tendrían que rever una serie de acontecimientos que ayudan a ese escape rápido?
Sin duda, parte de las explicaciones que nadie parece dispuesto a dar se encontrarán en todo lo que rodea a los peregrinos.
Hace años que la masiva convocatoria se transformó en tribuna para las más variadas propagandas. Juan Carlos Blumberg, por ejemplo, se mezcló hace diez días entre los gauchos y el domingo pasado entre los jóvenes, para rapiñar votos en su intención de llegar a la Gobernación. Este año fue Blumberg, o Felipe Solá disfrazado de gaucho; dentro de dos años serán otros.
Los sectores católicos más conservadores utilizaron el camino de los peregrinos para inundarlo con carteles que exponen su posición en relación con el aborto. ¿Todos los fieles habrán estado de acuerdo?
Los comerciantes de la zona turística y del sendero de llegada a Luján actúan como si el arribo de miles y miles de personas fuese la salvación económica para todo el año. Compran mercadería por 1 peso y la venden a 5 pesos. Ofrecen sus baños particulares “por dos pesitos”. “Total, pasan una vez en el año”, argumentó uno de los improvisados mercachifles.
Todos quieren aprovecharse de la peregrinación y nadie les pone un freno. Si hasta parece avalada la venta de “certificados de la fe”, unos papeles con una presunta bendición y acreditación de la condición religiosa que se les ofrece a todos los caminantes.
Los caprichosos cálculos que rodean a la masiva marcha a pie indicarían una merma en la cantidad de peregrinos y una notable disminución del tiempo de permanencia en la Ciudad de la Fe. ¿Cuánto tendrá que ver, en lo que ocurre, el abusivo aprovechamiento que se realiza con una manifestación que, en sus protagonistas, no tiene más motivaciones que la fe?

Rapanelli en campaña

“Seremos un tábano denunciando quién es quién”

Ante unos 30 vecinos del barrio Villa del Parque que lo escucharon en silencio, y secundado por la candidata a intendenta Viviana Figueroa, el postulante a la Gobernación por el Partido Obrero (PO), Daniel Mario Rapanelli, expuso en el comedor de esa fuerza algunos lineamientos de su intención electoral y desplegó un puntilloso conocimiento de la situación político-partidaria de la ciudad de Luján. El encuentro con los militantes fue el lunes a la tarde y EL CIVISMO fue uno de los testigos periodísticos.
Rapanelli precisó apenas una pregunta para hablar no menos de diez minutos. Recién ahí se logró filtrar otra consulta periodística.
Entre otros conceptos, el dirigente de UPCN y candidato del PO distanció a su propuesta de otras candidaturas de izquierda. “No nos interesa diferenciarnos de nadie. Nosotros vamos a hablar de lo nuestro con una campaña de propuestas. Que los demás hablen, pero no nos interesa diferenciarnos. Nos interesa denunciar a Prince, a Rosso, a Socolovsky, al candidato de Consenso por Luján y al resto de los candidatos que quieren el voto de los lujanenses”, disparó Rapanelli.
“No nos interesa diferenciarnos de lo que era Izquierda Unida, que ya no existe porque el Partido Comunista ahora apoya a Filmus. ¿Diferenciarnos de Pino Solanas, que es el viudo de todos los fracasos argentinos? A nosotros todo eso no nos interesa porque jugamos en la cancha grande. Nosotros queremos polemizar con Prince y con Rosso, o con Consenso por Luján para que expliquen qué es este acuerdo con López Murphy y por qué ahora son macristas”, dijo el dirigente.
Con buen manejo del discurso, Rapanelli se realizaba “autopreguntas”. “¿Qué programa tienen todos estos candidatos de Luján? Porque ya jugaron un papel, han actuado, estuvieron juntos, se separaron, estuvieron en el Concejo. Es decir que son incapaces de resolver los problemas que tiene el pueblo de Luján”, dijo.
- ¿A qué responde este conocimiento puntual de situaciones y candidaturas locales?, preguntó EL CIVISMO.
- “Conozco lo que sucede en Luján porque nosotros somos un partido, no una camarilla de ocasión que se junta para una elección. Ellos se manejan con comité de asesores o equipos técnicos. Y no hablamos en nombre de los trabajadores, porque los compañeros saben lo que es vivir en un barrio que se inunda. Nuestra construcción partidaria es de todos los días”.
En ese sentido, Rapanelli agregó: “El conocimiento que tenemos de la realidad política de Luján es el resultado de un trabajo sistemático y permanente. Estamos en la lucha, en la organización, en los reclamos, porque tuvimos que defender a este comedor que Prince nos quería robar”.
“Luján es un botón de muestra que sirve para desenvolver la realidad política provincial y nacional. Y nos interesa ingresar al Concejo Deliberante”, planteó el candidato a gobernador.
No obstante ello, aclaró: “Mentiría si dijera que Luján es una excepción. Recién estuve en General Rodríguez y lo que ocurre allí es increíble. Son todos viudos del kirchnerismo. Es muy desagradable lo que ocurre en las ciudades. Son borocotós (sic), son transas, son camarillas. Eso justamente es el kirchnerismo, porque como tal no existe: es un conchabo electoral con Romero en Salta, con Scioli y su propio juego”.
Según su análisis, “buscan acuerdos para ganar elecciones, pero es sólo un globo inflado con camarillas de todo tipo. Por eso bendicen la reelección del 90 por ciento de los candidatos del viejo aparato justicialista”.
“Si alguien puede creer que Prince es la renovación y la nueva política es Luján, le decimos que si gana va para 20 años. Esto tiene que ver con la preocupación del Partido Obrero, que no realiza una campaña testimonial”, expresó. Todos los presentes seguían en el más absoluto de los silencios.
“Por eso -reiteró Rapanelli- insistimos en discutir con los responsables de este desastre, porque por más conciliadora que sea una corriente de izquierda, el responsable de que Luján esté como está es Prince, los Rosso. Y los opositores son de cartón y de ocasión”.
Reiterando el recurso de la pregunta formulada a él mismo, dijo: “¿Cuánta gente se anotó porque necesita vivienda en Luján? Mucho menos que las que realmente precisan. ¿Y por qué Prince no entregó una sola? Que por favor no nos vengan con el fraude del día después. Es decir que después del 28 de octubre voy a encarar el problema de la vivienda. Después del 28, encaramos el problema de los barrios”.
“¿Por qué no lo hiciste antes? Quedará un poco feo lo que digo, pero el mensaje es ‘después del 28 de octubre, los cago. Ahora quiero rapiñar y quedarme con los votos. Y después vemos”.
Por último, adelantó que “en estos 20 y pico de días que quedan (de campaña), el PO será un tábano sobre las corrientes que se presentan en Luján. Señalaremos quién es quién de los candidatos, qué pretenden ocultar. Y haremos una campaña sin recursos pero con el deber de reclamar el debate sobre cuestiones puntuales. Que no arruguen los candidatos Prince, Rosso, de Consenso, o del ARI que se juntan con el procesista Frente Unión Vecinal”.
“En los próximos días seremos una aplanadora militante, llevando casa por casa la plataforma del Partido Obrero”, concluyó.

sábado, 6 de octubre de 2007

Blumberg paseó su campaña por Luján

30/09/07

“La seguridad no tiene derecha o izquierda”

- ¿Cómo fue que decidió venir a Luján?

- Era interesante venir hoy a Luján. Está la reunión en la que se junta mucha gente, en especial nuestra gente de campo con sus caballos. Ojalá podamos venir la semana que viene con la peregrinación de la juventud. Y además, vinimos para poder charlar con los candidatos locales (ver recuadro). Estos tiempos de campaña son muy intensos. De aquí al 28 el programa será intenso, tratando de estar en contacto con la gente y dando a conocer nuestra propuesta para cada rubro, aunque principalmente lo que más reclama la gente es seguridad.

- ¿Cuáles son los lineamientos principales de su propuesta de gobierno?

- En el tema de seguridad, lo primero que tengo que hacer desde la Gobernación es decretar una emergencia de seguridad para poder actuar rápidamente. A eso se suma un programa intensivo de prevención del delito, mayor presencia policial en las calles, mejora del sueldo del personal policial, premios adicionales por acto de valor y hecho delictivo resuelto, seguro de vida para la Policía, capacitación, tecnología, elementos para una Policía de elite y también para los fiscales. También hay que trazar un mapa del delito con todos los detalles que ayuden a la prevención.

- Tiempo atrás, las autoridades le prestaban mucha atención a las sugerencias que usted hacía en materia de seguridad y logró la aplicación de medidas. ¿Qué quedó en pie de sus sugerencias?

- Mire, nosotros cambiamos leyes, pero de qué valen si después no se atrapa a los delincuentes y los fiscales no están preparados para seguir una investigación. Lo más efectivo es que tenemos un 911, pero tampoco funciona. El Ministerio de Seguridad hace las cosas al revés de como debe. Algunas cosas, terribles, como fue quemar archivos de delincuentes. Conté esto en Inglaterra y no lo podían creer.

- ¿Cuándo ocurrió eso?

- Se hizo entre fines del año pasado o principios de este año.

- ¿Con qué argumentos?

- Porque al Ministerio se lo solicitó Derechos Humanos de la Provincia. Imagínese. Y después apareció un memo de Arslanián diciendo que el que tenga un informante lo dan de baja. Yo contaba esto en los servicios secretos de Italia y no lo pueden creer. Si usted no tiene informante, no puede anticiparse a nada. La máxima autoridad de los servicios secretos italianos me decía: “Blumberg, esto es de suma gravedad”.

- ¿Qué reflexión le merece el caso White?

- Nosotros estábamos en contacto con amigos y familiares de él horas después del secuestro. Sabíamos todo y dábamos nuestra opinión. Estábamos preocupados. En un lugar chico como es Villegas, quedó demostrado que trabajó mal el fiscal federal, la SIDE, la Policía de la provincia, la Federal. El desorden es total. Por todo esto es que me comprometo a ser el primer policía y ante todas las madres bonaerenses a velar por la seguridad de sus hijos. En la Fundación (Axel) atendí a 50 personas por día y fui a los centros especializados del mundo a aprender sobre seguridad. Busqué conocer cómo se trabaja en el mundo.

- Usted dice que será el primer policía, pero la institución policial deja mucho que desear.

- Por supuesto, por eso hay que profesionalizarla. Y no se trata de cantidad. Hoy todos los candidatos hablan de seguridad. ¿Sabe qué son? Charlatanes, porque no tienen ni idea. No hay que tener cantidad de policías, sino calidad. Bien pagos, profesionalizados, con fiscales que investiguen. Como a las empresas, a la Policía hay que organizarla. La Policía tiene que ser querida, respetada, algo que hoy no pasa. Y se ha dado de baja a gente brillante por su ideología.

- ¿Qué diferencia existe entre su propuesta y la del PAUFE de Luis Patti?

- Lo nuestro es muy distinto a lo que se nombra como mano dura. Nosotros vamos con mano justa. Queremos defender a los ciudadanos decentes, que trabajan y no a los ciudadanos delincuentes, como ocurre en estos tiempos. Hoy tienen más derechos los delincuentes que los ciudadanos comunes. Y eso no puede ser. El delincuente tiene que estar preso y trabajando, pagando el daño que le hizo a la sociedad y logrando conocer un oficio que lo ayude en la reinserción social. Hay mucho por hacer. Sobre todo en materia de consumo de drogas. El aumento del consumo es del 500 por ciento en los últimos tres años.

El gobernador se va diciendo tarea cumplida. ¿Qué tarea? Huelga de maestros, de hospitales. Aumentó el robo automotor, hay 61 abuelos asesinados por robarle 200 pesos. Gente secuestrada. Estamos en un caos. Ni en los countries hay seguridad. El descontrol es total. Hay que trabajar mucho. La Provincia tiene 486 villas de emergencia, con 700 mil personas viviendo en ellas. Hay que lograr la inclusión social.

- Usted marca este panorama, pero las encuestas estarían marcando un holgado respaldo a las gestiones actuales.

- Nosotros estamos haciendo encuestas en las estaciones de ferrocarril y muchos de los valores que tenemos no son los mismos que se están dando a conocer. Hay mucho por hacer y Scioli no solucionará el tema de la seguridad. Hace 4 años que está en el gobierno y ¿qué hizo desde el Congreso? Nada.

- A distancia de lo sucedido, ¿cómo se repuso usted y cómo cree que perdura en la sociedad el tema de su “título”?

- Usted sabe que cuando uno hace fábricas y todo eso, la gente le dice ingeniero porque es el que manda o el que sabe. Y no lo niega y no le da ni pelota a esas cosas. Pero aprovecharon para hacer un gran ruido sobre el tema. La gente que me ve en la calle me dice que soy un señor y que eso es lo que les interesa. No lo otro. Trataron de sacar el tema porque uno se mete en política, un terreno que a los que están no le conviene. No les conviene que llegue gente con ideales y con intenciones de ayudar a la gente. Ellos miran el interés personal, no el interés de la gente.

- Pero Macri se alejó de usted por este tema.

- Yo lo ayudé a ser jefe de gobierno. Lo que pasa con Macri es que no acepté cosas que son de la vieja política. Si quiere que uno acompañe a un primo de él, adónde estamos. Hay que acompañar al mejor, no al primo porque se llama Macri. Hay cosas que yo no acepto.

- ¿Le molesta que a la propuesta que conforma con Sobisch se le califique como de derecha o extrema derecha?

- Sé que eso pasa, pero es cosa vieja. Hoy en el mundo está la Tercer Vía. En Inglaterra, por ejemplo, ya no se habla de derecha o izquierda. Hoy se tiene que hablar de los problemas de la gente y de cómo solucionarlos. Hay que ser más moderno y dejar atrás derecha e izquierda. La seguridad no tiene derecha o izquierda, lo sufre toda la gente. Hay que ser práctico.

Todos sabemos que es mentira

Lo que ocurre es preocupante no sólo por la lógica del bolsillo, sino porque está expuesta una postura que todos los ciudadanos comprueban como equivocada, pero que no hace mella en las autoridades el país. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) acaba de dar a conocer la cifra de la inflación del mes pasado: 0,8 por ciento. Todos sabemos que es mentira. Todos podemos comprobar el nivel de esa mentira.

El INDEC construye la mentira del índice inflacionario con precios que nadie, absolutamente nadie, puede conseguir en el mercado -ni siquiera en los mayoristas. En todos los rubros de mercadería queda demostrado que los precios no son los que manda informar el gobierno.

El ficcionario informe de ese organismo estatal sobre los costos del mes pasado, habló de una baja en el precio de las verduras de 1,17 por ciento. Y tiene como referencia precios que no guardan ninguna relación con lo que se paga en los comercios.

El INDEC calcula su índice, por ejemplo, con una papa a 1,99 pesos el kilo. El fin de semana pasado, los hipermercados de Luján ofrecían ese producto a 4,99 el kilo. El tomate superó ampliamente la barrera de los 10 pesos el kilo y los vendedores pronostican que el alza seguirá unos días más. Por sólo citar algunos de los ejemplos cotidianos que más se escucharon en estos días.

Hace años, el gobierno de los Estados Unidos instó a la comunidad de ese país a realizar un boicot al consumo de café, para frenar el precio de importación. La merma en la venta y el consumo fue tan alta, que los exportadores debieron dar marcha atrás con un aumento que rondaba el 50 por ciento.

En Argentina, las máximas autoridades tienen otras urgencias, otras ocupaciones. Ni se les ocurriría hacer semejantes pedidos. Todo lo insume la campaña.

Con un Estado ausente en la materia, diferentes organismos de defensa del consumidor tratan de generar conciencia en la población y pregonan un consumo responsable, que no sea cautivo de las costumbres y esquive los precios abusivos. Como docentes, los representantes de esas ONG’s circulan por los medios de prensa informando que se pueden hacer ensaladas sin tomate, que se pueden cocinar guarniciones sin papa, que no hay que hacerle el caldo gordo a los que se benefician con los precios por las nubes.

Además, los precios “imposibles” se registran en productos perecederos que, por lo tanto, si no se consumen se pudren. Si el bolsillo no lo cuida su propietario, nadie vendrá a cuidarlo por él. Y mucho menos un gobierno que no tiene pruritos en mentir con tal de sostener la calma social hasta tanto pasen las elecciones del próximo 28.

El presidente Néstor Kirchner ve fantasmas y acusa a presuntos especuladores que quieren perjudicar al gobierno “con el discurso de la inflación”. Ni fantasmas, ni especuladores. La realidad que marca el gasto diario.

La inflación, muy a pesar del INDEC y sus informes de ficción, está haciendo estragos en la economía familiar de los argentinos.

Con cierta ironía, hay quienes aseguran que no hay argumento o explicación oficial que resista un análisis económico basado en la posibilidad de comprar un kilo de papa. Se lo demostraron integrantes del Grupo de Jubilados Independientes al gobernador Felipe Solá, en una de sus últimas visitas a la ciudad. “Antes, con mi salario, compraba el equivalente a 500 kilos de papa. Hoy no me alcanza ni para la mitad”.

Miente el INDEC, mienten desde el gobierno, mienten quienes aseguran que la actual gestión aumentó los salarios y jubilaciones más que ningún otro gobierno. Antes 500 kilos. Ahora menos de la mitad. Ficción contra realidad.