Antes de ofrecer un encendido discurso a los presentes en el comité de la UCR, el ex presidente de la Nación Raúl Ricardo Alfonsín participó de un intercambio de preguntas y respuestas con los medios de prensa de Luján. En principio, dijo, “vengo a apoyar a mi querido amigo Rampazzi y a quienes lo acompañan en su lista y lo hago con todo afecto. Hace más de 40 años que soy amigo de Rampazzi, conozco de sus luchas y de su hombría de bien, de modo que espero que los lujanenses le den una respuesta acorde con lo que él significa para la ciudad, para la democracia”.
- ¿Cómo analiza la situación actual del radicalismo, que tiene muchos comités intervenidos?
- Hay distintas situaciones. López Murphy, por ejemplo, fue muy honesto. Él pensó que en un momento determinado no coincidía con las ideas del partido y renunció. Eso no es óbice para que no se puedan hacer alianzas en lo local, como en Luján. El caso de Carrió es totalmente distinto. Ya elegida diputada con la lista 3 y el escudo radical, se fue del partido y se quedó en la banca. En fin... que Dios la ayude.
Quienes se fueron con la doctora Carrió, creo que Margarita Stolbizer, a quien respeto, fue la primera que propuso una fórmula extrapartidaria de Binner-Carrió. Luego vio la conveniencia, para tener más aceptación, de levantar la bandera de los candidatos propios, pero sabíamos que conversaba con Carrió y se vio lo que esperábamos que sucediera.
- ¿Considera que el radicalismo está deteriorado desde la experiencia de la Alianza?
- Hemos sufrido, evidentemente. Pero tomamos, sin beneficio de inventario, la historia del partido y le planteamos a cualquiera quién ha hecho más por el país. Le hemos dado seis presidentes y esperamos darle en este siglo, por lo menos, seis más. Estamos saliendo de una crisis aguda.
- ¿Cree que la división de partidos tradicionales es algo coyuntural o que seguirá ocurriendo?
- Estamos en una crisis y el gobierno quiere debilitar a los partidos, pero lo iremos superando. Es necesario superarlo. No puede haber democracia sin partidos políticos ordenados, jerarquizados y fuertes. La atomización desplaza la posibilidad de la construcción que se da en el marco de la intermediación política para la búsqueda de consensos en la sociedad. Y también la legitimación de los disensos.
- ¿Qué análisis hace de la candidatura de Lavagna o, visto desde una posición radical, del apoyo de la UCR a un candidato justicialista?
- Bueno, eso no es obstáculo para que nosotros hayamos podido encontrar la manera de realizar conjuntamente una programación, una verdadera plataforma de gobierno. Creo que sin duda es el mejor candidato que hay. Nosotros teníamos que buscar un candidato así, con su experiencia. Fue secretario de Comercio Exterior conmigo, fue embajador ante la Unión Europea durante el gobierno de la Alianza y lo hizo muy bien. Fue jefe de la misión ante las Naciones Unidas en Ginebra. Luego lo llamó Duhalde y nos sacó del maremoto en el que vivíamos. Siguió con Kirchner y logró el canje de la deuda más espectacular que hubo en el mundo. Se alejó cuando vio que cambiaban las acciones económicas.
De modo que creo que es el único, no hay otro que tenga esa experiencia. Además es serio, predecible, calmo, lo que el país necesita.
- ¿No lo lastima que haya participado de actos peronistas?
- Para nada, porque él es peronista. Nosotros participamos de actos netamente radicales y él no se tiene que sentir lastimado. Cuanto más peronistas lo voten, mejor para nosotros.
- Participar de una campaña como ésta es una tarea desgastante, ¿qué lo motiva íntimamente?
- Si uno se para, muere un poco. A los 80 años todavía seguimos andando. Y estoy no sólo en la Provincia. La semana pasada me levanté a las 6 de la mañana, fui a Bariloche, de allí a Roca, de allí en auto a Neuquén, de allí volví a la 1 de la mañana a mi casa. Y así seguimos todos los días.
- Pero no participa de los actos de Lavagna o de su hijo Ricardo.
- No. No corresponde que actúe juntamente con Ricardo. No diré nada que lo elogie por razones de prudencia, pero estoy muy orgullo de él.
- ¿Cómo observa el futuro del partido radical?
- Nuestros principios, nuestros ideales, nuestra doctrina es la que corresponde a lo mejor de la sociedad y de los países. Porque nosotros formamos parte de la Social Democracia. Yo he sido presidente de la Internacional Socialista para América Latina y el Caribe durante muchos años. Creo que mucha gente es radical sin saberlo, pero poco a poco lo irá sabiendo.
- ¿Cómo analiza la situación del país y, puntualmente, el tema de la inflación y de los datos que la gente considera mentirosos?
- Pasa eso que usted dice. El problema de la inflación es serio y quien se quema con leche ve una vaca y llora. Es preocupante, es serio, pero no tenemos que ser alarmistas. Pienso que el gobierno lo encara mal. Lo encara con un festival de subsidios a la papa, al trigo y con medidas que conspiran contra la producción, como en el caso de la carne. Estamos gastando mucho dinero en propaganda para vender carne y prohíben la exportación. Podríamos haber vendido cuartos traseros y quedarnos con los cuartos delanteros y con el asado, que es bien rico. En fin, podríamos haber hecho un esfuerzo distinto.
Hay otros temas que no se debaten y Lavagna tiene razón cuando dice que el gobierno hace la política del avestruz. Niega la inflación. Hasta Hebe Bonafini o Moyano han criticado las estadísticas del INDEC. Y como decía usted muy bien, cada ama de casa al ir al mercado sabe que los precios se ven. Si seguimos así, con el tomate iremos para el lado del tomate.
- ¿Qué opinión le merece el regreso de Rampazzi a una candidatura?
- Es muy importante. Nunca se fue, siempre estuvo en la lucha. Los amigos y amigas de Luján verán en él la persona que realmente es, un político con noble vocación, que pretende servir a los demás, y un lujanense que quiere a su ciudad y está dispuesto a brindarse enteramente para defender a los ciudadanos locales.
- ¿Es cierto que usted lo llamó para sugerirle que fuera candidato?
- No, no, no es cierto.
- En Luján, la lista de Rampazzi estará acompañada por la candidatura de Lavagna, pero también de López Murphy. ¿Cómo se explican estos acuerdos?
- Es muy sencillo. Nosotros hicimos una alianza con la candidatura de Lavagna-Morales en el orden nacional. Y hemos dado a las provincias facilidades para que hagan lo que quieran. Por ejemplo, en Buenos Aires, tenemos dos candidatos a gobernador con Alfonsín y Sarghini. Pero el Comité de la Provincia autorizó a los distritos a alianzas locales con otras fracciones. Aquí es muy interesante el apoyo que pueden brindar desde Recrear a la tarea de Rampazzi.
- ¿Qué opina de las expulsiones de los radicales K?
- Hasta ahora se dio una muy clara, que considero que corresponde. Y es la de Cobos. Hay distintas situaciones pero veremos qué es lo que dice la Convención Nacional.
- ¿Qué reflexión le merece la intención de alternancia en el poder del matrimonio Kirchner?
- Yo creo que es feo, institucionalmente no me gusta, desde luego. Pero puede llegar a haber un gobierno bicéfalo, lo que sería grave y serio para el país.
- ¿Por qué dijo que Cristina Fernández es iracunda?
- Porque lo es. ¿Qué duda cabe? Ella dice que se identifica con la Evita de los puños crispados y se equivoca. Yo tengo edad suficiente para saber que la Evita que quería la gente era la de la mano abierta, la que luchaba por los humildes. Ésa era la Evita que querían, la Evita bella. Aunque no es tan fea la candidata actual.
- ¿Dónde quedó esa plaza de 1983?
- En buena hora que no haya más de esas plazas, porque era salir de una dictadura y se convocaba a toda la gente. Nunca más vamos a tener actos como esos, porque vivimos en el período más largo de democracia que ha vivido la Argentina en toda su historia. 24 años seguidos.
- Durante su gestión se juzgó a las Juntas Militares y recientemente se condenó a Von Wernich. ¿Cuál es su opinión?
- Creo que Von Wernich es culpable de mucho o al menos cómplice de muchas torturas y muchas cosas.
- ¿Qué imagen cree que tienen hoy los más jóvenes sobre su gestión presidencial? ¿Qué imagen cree que queda en el inconsciente colectivo?
- Aspiro a que crean que fui una buena persona. Más adelante se irán analizando los distintos problemas.
Un discurso encendido
En el acto del miércoles las palabras corrieron por cuenta de los únicos dos que se sentaron en la mesa principal: Rampazzi y Alfonsín.
El ex intendente y candidato a ese cargo por Consenso por Luján, Rubén Rampazzi, se limitó a exponer recuerdos y agradecimientos hacia la figura indiscutida para los radicales de pura cepa.
“Me emocionaron sus palabras y debo decir que ha exagerado mucho, producto de la amistad que tenemos desde hace 40 años. De todos modos, a veces uno necesita cargar las pilas”, respondió Alfonsín.
Parado frente al micrófono, como en otras épocas, y con un manejo de la dialéctica intacto, realizó una síntesis de la historia argentina, pidiendo “que evitemos las negativas irreductibles” que generaron “una historia trágica en la Argentina”.
El ex mandatario cerró su discurso con frases que arrancaron lágrimas en muchos de los históricos militantes presentes. “Vengo a ver si puedo contagiar a todos a mi entusiasmo. Estoy convencido que el radicalismo supera su crisis. Vengo con 80 años a cuestas a recorrer el país para que de nuevo encontremos la forma de marchar hacia adelante. Como decíamos en el 83, iremos todos con la bandera celeste y blanca delante, señalando el futuro de nuestra Argentina”.
Como hacía años no se escuchaba en el Comité de la UCR, el acto se cerró al grito de “¡Alfonsín! ¡Alfonsín!”.
Antes de emprender el regreso a su hogar, el ex presidente recibió como regalos dos libros: La historia del radicalismo de Luján, que escribió María Teresa Tartaglia, y el recientemente presentado “Luján Historia Viva”.
martes, 16 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario