Una de las organizadoras de una iniciativa original, como lo es el foro de ideas entre candidatos a concejales que pretende realizar la Acción Católica, no lograba salir del asombro. Se enteró a través de lo publicado por este medio que no serían ocho las opciones electorales locales para octubre, sino doce (sin contar que la candidatura de Rubén Rampazzi aparece en dos listas).
En realidad, la Acción Católica no tendría que sorprenderse. O, en todo caso, su sorpresa también se registró en la redacción de este medio y hasta habrá trabajadores de prensa que ni siquiera están enterados sobre la totalidad de alternativas.
Fue la página oficial de la Junta Electoral la que arrojó el listado completo de fórmulas y candidaturas aprobadas para los comicios.
¿Qué buscamos decir? En primer término, que por responsabilidades compartidas entre candidatos, medios de prensa y ciudadanos, hay una preocupante desinformación acerca de las elecciones.
Superada esa instancia, y metiendo la mente de lleno en la decisión local, también amerita señalar que hay por lo menos cuatro candidatos a intendente, con sus respectivos candidatos a concejales titulares y suplentes, y consejeros escolares titulares y suplentes, que no movieron un dedo para acercar su propuesta a la comunidad o, por lo menos, utilizar a los medios de prensa para esa tarea. No movieron un dedo antes de la fecha de oficialización de las listas y siguen sin moverlo.
Al cierre de esta edición, Acción Católica trataba de dar con el paradero de alguno de los candidatos de cuatro listas.
Pero hagamos la lectura inversa. ¿Corresponde que Acción Católica o en todo caso los medios de prensa sean los que tengan que salir a rastrear las alternativas electorales? Unos podrían hacerlo para completar la mesa del foro de ideas. Otros por simple curiosidad periodística. Ninguno de los dos obligados.
Sin embargo, la lectura inevitable de la situación indica el escaso nivel de seriedad de ciertas propuestas que presentan listas “para cumplir”. ¿Para cumplir con quién? Con sus referentes nacionales o provinciales, con estructuras partidarias o, disculpen cierta desconfianza, para conseguir fondos publicitarios y acceder a algún ingreso extra en los meses cercanos a los comicios.
El candidato del Partido Frente PTS-MAS Izquierda Socialista, Diego Hormachea, supo tener presencia local en los años de la asamblea vecinal. Después dedicó su esfuerzo militante a las luchas gremiales de los ferroviarios, en sitios lejanos a Luján. Hoy, pasados años sin acción comunitaria local, su nombre reaparece porque tendría intenciones de ser el intendente local.
Lo único que supimos en las últimas semanas de un tal Rodrigo Alday, es que quiere llegar a la Intendencia de la mano de Juan Carlos Blumberg y con un partido que dieron en llamar “Vamos”. Tal es la seriedad de la propuesta de este partido que acercó una foto para promocionar a un candidato a concejal que no fue inscripto ante la Junta Electoral.
Tampoco hay referencias disponibles sobre María Noirat, quien según la documentación oficial es la candidata a jefa comunal por el Movimiento Socialista de los Trabajadores. ¿Cuál fue el trabajo, el mérito o las propuestas que la depositaron en esa postulación? Un misterio.
Si se quiere, el mismo misterio que circunda a Silvia Romero. Salvo una esporádica aparición en una noticia policial de la semana pasada, nada se conoce de la candidata a intendente y primera candidata a concejal del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados, el partido de Raúl Castells.
Un diario puede tener el interés de ofrecer a sus lectores detalles de todas las propuestas electorales, pero la tarea se dificulta cuando los mismos protagonistas son los que se mantienen aislados.
martes, 16 de octubre de 2007
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