miércoles, 28 de noviembre de 2007

Obras con visión de futuro

En una gestión pública no todo lo que ocurre se puede encasillar como “blanco” o “negro”. Hay matices, hay situaciones que se pelean con la ética, o que chocan de contra la moral, sin que por ello sus protagonistas sean corruptos o tengan conductas incorrectas.
En ocasiones, un espacio de poder en la administración pública puede posicionar al funcionario por encima del común de los ciudadanos a la hora de planificar inversiones.
No es caprichoso, en ese aspecto, que a los profesionales que se insertan en la función pública se les pague un plus salarial por retención de título.
¿A qué vienen estas afirmaciones iniciales? En estos días, las suspicacias encuentran alimento en el debate que se genera alrededor de la obra de agua corriente en el barrio Hostería San Antonio Sur.
Hace meses que los vecinos, y más tarde los concejales de la oposición, quieren saber por qué el gobierno encabezado por Miguel Prince se empecina en realizar un tendido de agua corriente cuando la comunidad barrial expone su negativa. Y argumenta, entre otras cosas, que hay barrios con mayor prioridad para ese servicio o que el agua de pozo que ellos consumen es de muy buena calidad.
Semanas y semanas de silencio hasta que el oficialismo sale a admitir que todas las gestiones actuales le corresponden a la Provincia y que solamente desde ese ámbito se lograría paralizar las máquinas.
Se explicó, además, que el Banco Mundial sólo aprobó la financiación de obras de agua corriente, pero no hay noticias sobre las cloacas. Más red de agua, sin cloacas que contengan los residuos líquidos.
En coincidencia con esa explicación, a horas de pegar el portazo y alejarse de la gestión comunal, aparece el decreto firmado por el intendente Prince mediante el cual se gestiona la construcción de un barrio cerrado a escasos metros de la obra planificada.
¿Casualidad o maniobra orquestada? ¿Por qué en el plenario de concejales y vecinos, realizado la semana pasada, la arquitecta Isabel Otero, secretaria de Obras y Servicios Públicos, no expuso esta información?
No se necesita ser un especialista en inversión inmobiliaria para saber que una calle asfaltada, un tendido de agua corriente, una servicio de luz, una extensión de la red de cloacas o mejoras en los accesos son cuestiones que se resuelven en los escritorios municipales y que incrementan, notablemente, las cotizaciones de terrenos y propiedades.
En todo caso, será cuestión de mantener la atención sobre las ocupaciones que pasarán a tener los profesionales vinculados con las obras y los servicios públicos a partir de diciembre. No queremos ser malpensados. No queremos tejer sospechas sobre potenciales beneficios económicos a través de obras que ellos mismos autorizaron meses atrás.
En realidad, no queremos -después del 10 del diciembre- entender por qué hay mejoras en sitios que los vecinos no pidieron y siguen faltando en zonas que piden esos servicios a gritos.
Sin ánimo de avivar el fuego, sino más bien como aporte informativo, cabe preguntarse qué lógica explica que una obra de agua corriente, en una zona sin problemas para el abastecimiento de ese recurso, no esté acompañada de cloacas. Es bueno preguntarse a quién beneficia. Entre otros, a las empresas de tanques atmosféricos.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Marcaron el terreno

Es parte de la agenda de la gestión próxima a iniciarse. La contaminación en Jáuregui está presente en la gente, en el aire, en el agua, en el suelo. Y a su modo, los actores centrales en este conflicto latente salieron a marcar el terreno en el que se debatirán las acciones en los años venideros.
Graciela Rosso adelantó, en la vecina ciudad de Mercedes, cuál sería su posición en materia de control del medio ambiente, pero puntualmente se refirió al gran tema pendiente: la relación con la empresa Curtarsa, una de las mayores exportadoras de cuero del país ubicada, por errores del pasado, en el corazón de la localidad de Jáuregui.
Rápidamente, la electa jefa comunal tomó distancia de la gestión saliente, con críticas hacia el intendente Miguel Prince. En especial, irritó el humor de la diputada el hecho que, después de más de una década de acciones dilatorias y a pocos días de alejarse del cargo, el mandatario saliente reflote la alternativa de la relocalización de la curtiembre, la gran ilusión de las entidades ambientalistas de Jáuregui.
“Ni cierre ni relocalización; control adecuado”, sería la síntesis de las recientes expresiones de Rosso.
Con el crédito que gran parte de la sociedad parece otorgarle a la gestión entrante, los principales dirigentes de las entidades ambientalistas de esa localidad prefirieron dejar pasar las expresiones de Rosso en Mercedes, hicieron como que no escucharon, y apuestan por un cambio en el rumbo errático (siempre que se considere que desde el municipio se actuó con buena fe) por más de doce años.
No obstante el plazo de gracia para las autoridades entrantes, las entidades también salieron a marcar el terreno (ver páginas 6 y 7). Se ilusionan con decisiones firmes emanadas del gobierno municipal y así evitar el desgastante trámite de golpear las puertas de los despachos provinciales, o escuchar a funcionarios bonaerenses que no tienen la menor idea sobre la calidad de vida de un pueblo que, cuando a los empresarios exportadores se les ocurre, respiran aire contaminado y hace años que tuvieron que resignar el disfrute del río Luján, entre otros malestares palpables.
Se destaca un dato que, según el avance de los hechos, puede ser tan positivo como negativo. Rosso conoce la problemática de la contaminación en Jáuregui y alrededores con sumo detalle.
Cuando aún la gente no la había colocado en el sillón de la Intendencia, Rosso se reunió con las entidades que luchan por el medio ambiente y la salud; recibió datos directamente de mano de algunos de los vecinos afectados; intercambió información con el actual secretario de Salud y Medio Ambiente de la Comuna, y se contactó con profesionales capaces de analizar el problema con la rigurosidad necesaria.
En Jáuregui, luego de esas gestiones, esperaron respuesta inmediata de la doctora Rosso o de sus contactos, pero se quedaron esperando. Algunos todavía sienten el sabor amargo de lo que consideraron un desplante.
Con todo, las expresiones recogidas por este medio son coincidentes en un punto principal: “Estamos esperanzados”. Que el correr del tiempo no destroce esas esperanzas.

lunes, 19 de noviembre de 2007

El modo de elegir los nombres

Los que eligieron con su voto a Cristina Fernández de Kirchner, aceptando la extraña propuesta de “un cambio con continuidad”, recibieron una noticia lógica al confirmarse la integración del gabinete de ministros. Un puñadito de cambios y un espaldarazo para los ministros más cuestionados.
En todo caso, el matrimonio presidencial sabrá que las críticas a la continuidad de Julio De Vido, Alberto Fernández y Aníbal Fernández, entre otros, emanarán de los mismos que con su voto no aportaron para que Cristina ganara con el 45 por ciento de los electores.
Diferente horizonte se presenta en Luján, donde la mayoría de los ciudadanos optó por un cambio. Si bien Miguel Prince y Graciela Rosso reportan ante las mismas autoridades provinciales y nacionales en el marco del Frente para la Victoria, el voto local pidió un cambio. O, enfocado con otro lente, exigió un punto final para un equipo de trabajo y un modo de entender y poner en práctica las acciones políticas.
El anuncio del nuevo gabinete que acompañará a Rosso, ¿responderá a esas expectativas? Por lo pronto, con los números del escrutinio aún frescos, la electa jefa comunal salió a marcar la cancha: “De los funcionarios de la gestión de Prince no quedará ninguno”.
¿Expresión meditada, o pronunciación en caliente para agradar al oído de quienes la votaron y de quienes le aportan un tiempo de crédito?
En las escasas acciones pertinentes a la transición de la administración, algunas cartas comienzan a asomar. Hernán Mosca, Héctor Artero, Alcides Pedurán, Humberto Guibaud son punta de lanza en los encuentros de intercambio de información y parecerían tener asegurado un sitio en la flamante estructura.
De todos modos, los nombramientos todavía no se realizaron y transitamos el interesante momento en que las palabras de campaña se tienen que traducir en hechos.
Rosso prometió ordenar la administración, cortar con los coordinadores para coordinar a coordinadores y nutrir a su estructura de las personas que considere más capacitadas o con conocimientos profesionales para cada una de las áreas.
Quizás en ese contexto entienda que para realizar una buena gestión no necesita un coordinador de delegados municipales, o un responsable de área que una vez cada tanto escriba un documento público y el resto de los días se preocupe únicamente por leer los diarios, o un coordinador para elegir las especies arbóreas que pueblan los espacios públicos de la ciudad, por citar algunos ejemplos posibles.
Quizás Rosso comprenda que más de setenta funcionarios elegidos a dedo, con sueldos que no bajan de los tres mil pesos, sean un plantel y una cifra que merezca una urgente revisión. Quizás entienda que los amiguismos deben quedar para la vida privada y aplique lo que ella misma expresó a este medio días después del triunfo: “Yo no creo en los entornos. Se trabaja con las personas que se eligen. Si no se tiene la capacidad como dirigente para sacar de al lado a las personas que no sirven para el bien común para el que se entró a la política, creo que es uno de los peores errores que puede cometer un político”.
Después de un viaje al exterior que mezcló descanso con gestiones y de trabajar en comisión dentro del Congreso Nacional para lograr la aprobación del presupuesto que solventará la gestión de la presidenta electa, Rosso desembarca en Luján para definir todos los nombres y las acciones iniciales de su mandato, que comienza formalmente el 10 de diciembre.
Es en estos tiempos, entonces, en los que se terminan de establecer cargos, responsabilidades, funciones, urgencias y modos de enfrentarlas. Sería saludable para los lujanenses que esa tarea se encare en correlato con lo expresado en la campaña y horas después del triunfo. Y que esas funciones queden en manos de los profesionales más capacitados, con un gabinete que no evidencie únicamente una sencilla distribución de cargos entre los sectores de Rosso y la diputada Fernández, asociados dentro del Partido Justicialista, para mantener la paz interior.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Todavía juegan con los votos

Todavía juegan con los votos
La situación fue vergonzosa el mismo día de la elección y ese sentimiento se incrementa si pensamos que desde el 28 de octubre -cuando parecía que los resultados estaban claros para vencedores y vencidos- tanto desde el Partido Justicialista (de Graciela Rosso) como desde el Partido de la Victoria (de Miguel Prince) se siguen alimentando las especulaciones.
Públicamente, ambos sectores se expresan como Carmelitas Descalzas. Quieren hacer creer que los protege un halo de santidad, pero por lo bajo –como demasiadas cuestiones que definen los pasos en política- la actitud es totalmente diferente.
El jefe comunal derrotado en las elecciones indica a sus compañeros partidarios que no pierdan pisada a las urnas del domingo 28 de octubre. El PJ dice que está todo resuelto, pero sostiene la misma actitud. A 16 días de las elecciones, todavía se discute el resultado. A 16 días, si bien no se cuestionan ganadores y perdedores, sí se pone la lupa sobre las cifras exactas del escrutinio. El paso de los días sólo transparenta un profundo menosprecio hacia la voluntad popular.
Tampoco resulta esclarecedor el rol de los concejales, que en la sesión ordinaria de la semana pasada se apoltronaron en sus bancas para tejer hipótesis, cuando este medio sabe que la mayoría de ellos no movió un solo dedo para dilucidar o aportar claridad a lo sucedido en la jornada electoral y en las empantanadas jornadas posteriores.
Es sencillo decir que existieron maniobras. Lo complejo es aportar pruebas concretas. Para esto último, es necesario trabajar.
También es sencillo salir a asegurar que se actuó con transparencia, pero el día de la votación se imparten órdenes estrictas para que servidores rentados sigan de cerca cada movimiento de las urnas. ¿Por qué se dieron esas órdenes? ¿De quiénes sospechaban? ¿Qué hacían personas cercanas al gobierno en la puerta del Correo Argentino?
Lo cierto es que todos ven fantasmas en las elecciones, pero nadie sale a combatirlos. Hacen lo más fácil: levantar el dedo y acusar.
En ese marco, los ciudadanos quedan relegados al lugar de espectadores de un espectáculo muy triste, que no aporta, absolutamente en nada, a la transparencia y el valor que debe tener un acto comicial.
No se puede seguir jugando con la decisión de miles de vecinos que, enfrentando la enorme cantidad de trabas que se presentan el día de la votación, concurren a las urnas para decidir los nombres de sus autoridades.
Si por capricho, por necedad para admitir una derrota o por tristeza de abandonar las mieles de un poder que se tuvo durante una docena de años, un sector partidario no acepta la realidad de las urnas, ¿qué se puede esperar respecto de la transición? Porque autoridades salientes y entrantes con un mínimo de responsabilidad, no deberían estar jugando a los detectives con las urnas, sino que tendrían que estar sentados, frente a frente, estudiando en detalle qué deja uno y qué recibe el otro.
De ese traspaso de información depende mucho el bienestar de los lujanenses, una realidad que no parece encontrar terreno fértil donde reina la inmadurez, la sospecha y la desconfianza.

lunes, 12 de noviembre de 2007

La agenda de Rosso a partir de diciembre

La intendenta electa se prestó a un punteo de temas de la gestión
EL CIVISMO le propuso a la elegida jefa comunal, doctora Graciela Rosso, que adelante acciones o posiciones sobre temas que hacen a la administración comunal.
Entre otros temas, habló de la transición y de los empleados municipales.
En una de las primeras charlas mediáticas como intendenta electa, Graciela Rosso repasó temas pendientes que heredará de la gestión de Miguel Prince. Y adelantó cómo piensa encarar las soluciones.
- Transición ordenada o “parate general”: “Si toman la actitud de irse sin trabajar en la transición, son unos irresponsables. Tienen que gobernar hasta el último día. Sería de una gravedad extrema y ya te dije en otra oportunidad que en ese caso lo acusaré de abandono de persona, en particular en los casos individuales de atención de salud. No se puede abandonar el gobierno antes del traspaso”, expresó la electa intendenta.
Rosso indicó que “el proceso de transición tendrá que ver con tomar el toro por las astas y darle continuidad al gobierno, tomando decisiones desde el primer día de gestión. Nosotros nos haremos responsables de todo el día que corresponde, pero hasta ese día los responsables son las autoridades actuales”.
“Ocurren cosas insólitas -amplió Rosso- como que mandan gente a nuestro local partidario diciéndome que me tengo que hacer cargo de subsidios a diferentes personas. Voy a aclarar que no me haré cargo de esos subsidios. Primero, porque no tengo un centavo para eso. Vivo de mi sueldo. Y eso es responsabilidad del gobierno municipal”.
“Pero se termina una etapa de la política social basada en el asistencialismo puro, sin ninguna política de inclusión social y de capacitación para lograr la inserción”, afirmó.
- Plantel de funcionarios: adelantó que cambiará a todos los funcionarios políticos. En tal sentido, contó que “los vecinos me llaman a todos lados y me mandan mails. Una persona me escribió uno muy gracioso. Me felicitaba y me mandaba una propuesta, como ayuda para gobernar. Me decía que en el primer mes que tenga que pagar sueldos, sea con nombre y apellido y que vengan a firmar adelante mío para cobrar. Y que con esa medida me iba a llevar una sorpresa, porque con eso mejoraría económicamente al municipio”.
Con ese ejemplo, Rosso graficó su idea de una “desorganización administrativa, superposición de cargos, y cargos que no se sabe para qué están en el municipio”. “Esto de tener coordinadores para coordinar direcciones que ya existen... La Coordinación tendría que ser entre los funcionarios de cada área. Poner un coordinador para entrelazar a dos directores es absurdo”.
“Quienes alguna vez estuvimos al frente de una administración, sabemos que por más que se sume gente no se logra más eficiencia. Hay que revisar la estructura y la cantidad de empleados del municipio. Eso no va contra los empleados de la Municipalidad. Va contra el sector de funcionarios, contratados y áreas que están figurando en un sitio del presupuesto, pero trabajan en otra para, en realidad, no trabajar”, especificó.
Agregó que tiene previsto revisar el presupuesto y la planta de empleados. “Veré qué función cumple cada uno, veré su tarea y qué función pasarán a cumplir en nuestra propuesta de trabajo. En esa propuesta, quienes trabajan pueden estar tranquilos que no tendrán ningún inconveniente”.
Rosso dijo que “el gobierno saliente está generando zozobra entre los empleados y les dice que yo echaré gente. Aclaro que el municipio no se maneja si no tiene una administración municipal. Es una verdad de Perogrullo, pero parece que hay que repetirla. Y vuelvo a decir: quienes están trabajando, tienen en claro su trabajo, son empleados de planta, no de planta de última hora, no tendrán ningún inconveniente en mi gestión. Al contrario, yo necesito de su trabajo, de su empeño y de su capacitación para mejorar”.
“Sé que los empleados municipales muchas veces han sido relegados, maltratados, presionados. Lo sé, porque en nuestra ciudad nos conocemos todos. Y yo trabajé en la administración municipal y hay mucha gente de esa época que sigue trabajando. Saben que quienes trabajan tienen todo mi apoyo. Siempre busqué una relación amable y respetable para la tarea. Además, tendrán capacitación y elementos para trabajar adecuadamente al servicio de la comunidad”, amplió la electa jefa comunal.
- Relación con la UNLu: “Vamos a trabajar con la Universidad de Luján, tal como lo dijimos en la campaña. El rector del establecimiento me propuso reunirnos para analizar lo que alguna vez conversaron con el intendente Prince. Y ampliar con propuestas de desarrollo que expusimos en la campaña. Son temas que consideramos prioritarios”.
- Medio Ambiente: “Me reuní con la actual secretaria de Medio Ambiente de la Provincia y la secretaria de Ambiente de la Nación. Se pusieron a mi disposición para analizar qué aspectos podemos desarrollar en Luján sobre políticas que, en algún caso, responden a acuerdos ya firmados.
- Obra Pública: “El ministro Eduardo Sícaro me propuso una reunión. Me quiere mostrar todo lo que está en marcha y así poder continuar ciertas obras. Pero también para incorporar proyectos que dimos a conocer en la campaña. Voy a mantener esa reunión”, expresó a EL CIVISMO.
“Con Infraestructura de Nación hablaremos sobre el Plan Federal de Viviendas. Hubo una adjudicación de viviendas, pero a Luján no llegó”, dijo Rosso.
- Red de cloacas: “Es un aspecto en el que asumimos un compromiso. Y ya lo hablamos con Infraestructura de Nación. Agua y cloaca son temas de conversación con las áreas correspondientes que actualmente están en el gobierno y con quienes supongo que estarán como funcionarios”, adelantó.
- El barrio Juan XXIII, ¿puede soñar con el asfalto?: “El barrio Juan XXIII, todos los barrios y las localidades de Luján pueden no sólo soñar, sino que lo podemos concretar”, prometió Rosso.
- Relación municipio-Cooperativa Eléctrica: Fue su respuesta más tajante y sintética. “Hay que revisar la relación con la Cooperativa Eléctrica”, dijo.
- Política social: “Hablé con el actual viceministro de Desarrollo Social de Nación, Daniel Arroyo, quien pasaría a ese cargo en la Provincia. Nos conocemos desde hace mucho tiempo y quedamos en reunirnos para plantearle las necesidades de Luján. También conversé con la licenciada Liliana Perioti, que maneja el Plan Alimentario Nacional y diferentes políticas de inclusión social. Es un equipo de trabajo que seguirá con Cristina Fernández y se programó una reunión”.
- Edificios escolares: “Ya hablé con quien será el ministro de Educación de la Provincia, Mario Oporto, y le haré llegar un detalle de la necesidad de escuelas y jardines de infantes. Es un compromiso asumido en la campaña. También se dialogará sobre la necesidad de equipamiento y estructura edilicia para las diferentes escuelas. Tenemos hecho un relevamiento”, precisó la intendenta electa.
- Juzgado de Faltas: “Propongo el regreso de ese espacio. Yo no voy a ser la jueza de Faltas del municipio”.
- Elección de delegados municipales: “A través de toda la campaña maduramos la idea y haremos la propuesta de elección de tres personas, mediante las instituciones y los ciudadanos, y que se eleven al Ejecutivo. En base a esas tres personas, trabajaremos en una elección directa”, indicó Rosso.
- ¿Quiere construir un nuevo Hospital?: “No, lo que estamos planteando es la construcción de más centros de atención primaria y de mejoramiento de los que están, con equipamiento. Hay zonas que requieren, y tienen proyectado, un centro integral comunitario nuevo. Uno fue adjudicado antes de que yo saliera del Ministerio de Salud de Nación, en 2005, y nunca llevaron adelante la construcción. Es otro más de los proyectos nacionales que nunca desarrollaron. Yo me comprometo a dialogarlo con la ministra Alicia Kirchner para conseguirlo”.
Rosso adelantó que “también tengo en vista la terapia intensiva de adultos para el Hospital, pero antes hay que ampliar la cantidad de camas y mejorar las áreas de consultorios externos y el equipamiento global del establecimiento”.
- Concesiones de la zona turística: “Vamos a licitar las concesiones de la zona. Haremos una licitación que no tendrá que ver con la privatización y tampoco con trazar un perímetro del área, sino relacionada con pautas claras de qué es lo que queremos que se haga en cada espacio. Así buscaremos lograr algo armónico, con calidad y que colme las necesidades de quienes vienen como turistas: servicios sanitarios, parquización de la zona del río, desmalezamiento de otras zonas, limpieza y mejoras arquitectónicas. De ese modo -abundó- también lo disfrutarán los lujanenses. Toda el área turística y el río hay que recuperarlos para los lujanenses.
- Curtarsa: “Hay que hacer control ambiental, que conste en un registro y que se cumpla con todo lo establecido. Pero no sólo con Curtarsa, sino con todas las empresas radicadas en Luján. En ese aspecto habrá que trabajar en conjunto con la Universidad Nacional de Luján y las secretarías de Medio Ambiente de Provincia y Nación”.
- Basural: “En el basural hay que hacer una planta de reciclado de residuos sólidos”, dijo Rosso.
- El Concejo y el princismo como oposición: “Hay que ver qué actitud toman. Creo que pueden reflexionar. Todos tenemos derecho a cambiar y mejorar. Creo en los seres humanos. Creo que pueden aprender del acto eleccionario y de la opción que tomó la gente. Estamos en un mismo espacio político, pero indudablemente vemos las cosas de distinta manera”, expresó Rosso.
Agregó que “nosotros tendremos un bloque de seis concejales que se dedicarán absolutamente a su trabajo. Algunos ya lo han probado, como Tonini, Guibaud y Haurié. Y los que asumirán también tienen probada capacidad de trabajo.
Con la gente de la Unión Vecinal tenemos una actitud de absoluto respeto. Lo han visto en la campaña y después de las elecciones. Siempre tuvimos buen trato, más allá de diferencias políticas y de cosas que pasaron en Luján. Pero prima el respeto”.
“Espero que los compañeros del Frente para la Victoria, en su bloque, tengan la suficiente madurez política para entender que Luján ha pedido un cambio. Será la relación que también ellos construyan. Yo buscaré una relación plural, de concertación, de políticas de Estado para mejorar la calidad de vida de los lujanenses”, aseguró.

Rosso “se tomó unos días”
Entre Cuba y el gabinete
El viernes pasado Graciela Rosso siguió de cerca los primeros pasos de la transición y sus apariciones mediáticas pos electorales. El sábado, en un hermetismo que su entorno pretendió sostener hasta las últimas consecuencias, habría partido a Cuba. Específicamente a La Habana.
Allí tenía previsto descansar unos días y asistir a la Feria Internacional de esa ciudad -fue invitada-, un evento considerado entre los tres más relevantes de su tipo en Latinoamérica y el Caribe, y que constituye un importante instrumento en la promoción de productos de exportación.
Fuentes cercanas a Rosso se negaron a ratificar la información de la travesía y sólo informaron que “se tomó unos días por la presión de la campaña”. Y dijeron que estará regresando a Luján “entre el martes y el jueves de la semana próxima”.
El mismo hermetismo que rodeó al viaje pretenden implementarlo para no desentrañar quiénes formarán parte del nuevo Departamento Ejecutivo. Con todo, trascendieron nombres, sin ubicación puntual. Se asegura que Hernán Mosca, Humberto Guibaud, Mauricio Molinero y Susana Haurié formarían parte de la estructura del gabinete. De confirmarse esos nombramientos, el impacto sería fortísimo en el Concejo Deliberante y, a decir verdad, denotaría cierto menosprecio hacia los votantes que los eligieron para una labor legislativa.
De todos modos, sólo son rumores, ya que las certezas se tendrán cuando Rosso regrese de su viaje a Cuba. Por lo pronto, Guibaud quedó a cargo del trabajo de transición que, desde el gobierno saliente, encabeza el secretario Carlos Rodríguez.

La maniobra de un pulpo

El miércoles, innecesariamente, se enrareció el clima en la Capital Federal, en el Conurbano Bonaerense y, con ciertos coletazos, también en nuestra ciudad. La situación la generó el “Día del Canillita”.
Como es tradición, ése es uno de los cuatro días libres que tienen, en todo el año, los vendedores de diarios y revistas. Para los trabajadores de ese rubro -como seguramente para muchos otros- no hay sábados, domingos, feriados, ni vacaciones.
Este año los canillitas no trabajaban en su día, pero la presión del grupo Clarín, la compañía de La Nación y el apoyo de la Asociación de Editores de Diarios de la ciudad de Buenos Aires y de la Asociación de Entidades Periodísticas de Argentina, pretendieron cambiar lo establecido.
Los escasos puestos de venta que decidieron abrir recibieron cuatro o cinco veces más de la cantidad de diarios que venden periódicamente. Y a ellos se sumaron vendedores ambulantes, con custodia policial, que salieron a ofrecer algunos de los diarios.
Con millones y millones de pesos detrás de la discusión, desde Clarín se denunció un “lock out” de los vendedores a través de su sindicato. Y lejos de aceptar o respetar la intención de descansar de quienes son el último eslabón en la distribución de los diarios, salieron a “copar la parada” (nunca tan adecuada la expresión).
Primero ofrecieron ceder toda la ganancia del precio de tapa, en un gesto de notable generosidad. Se sabe que el precio de tapa no es la mayor ganancia para Clarín ni para ningún otro diario.
Cuando se acercaba la fecha y se veía que no había un cambio de actitud, las gestiones de este verdadero pulpo de la comunicación se extendieron a otros ámbitos.
Por un lado, se difundieron solicitadas con flacos argumentos a favor de la necesidad de contar con la distribución y venta de los diarios. Y por otro, se articuló el sistema informal de ventas mencionado más arriba. Al otro día, foto y nota sin firma en Clarín celebrando que “el diario estuvo en la calle”.
Diarios y periódicos de una tirada significativamente menor a la de Clarín, decidieron respetar la tradición y el descanso de los canillitas. Tal fue el caso de este medio.
Clarín no quiere perder jamás, en nada. Por eso presiona para anular la tradición del Día del Canillita. Por eso insiste con su política de sembrar “Zonales” en las grandes ciudades cercanas a la Capital Federal y así rapiñar porciones de publicidad. Por eso tiene participación mayoritaria en la venta de diarios de todo el país, es socio en diferentes emprendimientos gráficos, es propietario de radios y canales de televisión, maneja la página de información más consultada de Argentina y una de las más visitadas de América Latina y trabaja para hacerse fuerte en el negocio de la telefonía.
A los responsables de ese monstruo de la comunicación, le preocupaba “la pérdida del hábito de la lectura de diarios” porque un día los trabajadores de la venta se tomaban descanso y no vendían su producto.
Perdón por la ironía, pero a nadie se le cruza pensar que los ciudadanos dejarán de ir a los bancos porque el martes pasado los trabajadores bancarios celebraron su día, descansaron, y no hubo actividad en las entidades financieras.

martes, 6 de noviembre de 2007

Para el olvido, para aprender

El tema del editorial hablará por sí solo. En lugar de dedicarnos a analizar el triunfo de la lista que encabezó la doctora Graciela Rosso, resulta más urgente y necesario dedicar una líneas a todo lo que rodeó a las elecciones del 28 de octubre, tan esperadas por muchos, tan escasamente planificadas por quienes tenían esa responsabilidad.
Luján se movió al ritmo que marcaron prácticamente todas las grandes ciudades: un caos desde antes de las 8 de la mañana del domingo y muy pasadas las 18 de ese día.
Las elecciones no empiezan y terminan con la oficialización de listas de candidatos, y la repartija de mesas de votación en algunos establecimientos educativos o públicos. Las elecciones son mucho más que eso desde lo político, porque determinan los destinos de todos los ciudadanos a través de las autoridades electas y, en otro plano de análisis, porque necesitan de una enorme organización que las autoridades no parecen capacitadas para brindarla.
Una enorme cantidad de presidentes de mesa y suplentes para ese cargo recibieron su carta de citación el jueves anterior a la elección, el viernes y hasta el sábado a última hora. Esto derivó en un mar de ausencias y en otro mar de ignorancia sobre lo que se tenía que hacer frente a la responsabilidad asumida.
Los fiscales partidarios, con su inocultable parcialidad, terminaron de transformarse en maestros de los “imparciales” presidentes o, directamente, se sentaron en las sillas vacías de las Presidencias porque ningún otro ciudadano se quería perder el domingo en familia.
También debemos dar cuenta de una falta de prudencia en quienes confeccionaron la distribución de los votantes y las mesas. Se incrementó la cantidad de ciudadanos por cada mesa (unos 390), pero no se agregaron colegios o edificios para la instalación de mesas.
Si a esa realidad se le suma la inexperiencia de fiscales y autoridades de mesa, el combo derivó en lo que todos vimos: mesas que se abren más de una hora tarde; largas colas que no merman durante toda la jornada.
También se debe reparar en irresponsabilidades partidarias. Las aventuras electorales de algunos candidatos se evidencian a la hora de conseguir fiscales que ayuden al control de la transparencia. En Luján, sólo un par de las doce opciones que presentaron postulantes para la Intendencia lograron juntar al menos a 188 colaboradores para fiscalizar las mesas.
Esa situación desembocó en faltante de boletas, más allá de avivadas momentáneas, como esconder o romper listas. En Luján, por ejemplo, no se podía localizar a nadie para calmar a los vecinos que quería votar a Francisco De Narváez pero sus boletas no llegaron con las urnas.
El nivel de indefensión ciudadana fue tal que muchos apelaban a los medios de prensa como último recurso. O se quedaban sin herramientas para plantarse y hacer valer su decisión ante impresentables fiscales o –directamente- autoridades de mesa que decían “y bueno, si no está la boleta que quiere, vote a otro”.
Ese cúmulo de improvisación y de trabajo en pésimas condiciones juega en desmedro de la transparencia, valor único para una elección. Genera, para no alejarnos de Luján, confusiones como las que se diseminaron esta semana en la ciudad.
Los ciudadanos, que en un marco de votación obligatoria, siguen demostrando el interés y la responsabilidad civil de elegir a sus autoridades, no merecen el maltrato que reinó el domingo.

"Gobernaré para todos los lujanenses"

Rosso analizó la campaña, su triunfo y esbozó lineamientos de su gestión
EL CIVISMO dialogó con la intendenta electa del partido de Luján, la doctora Graciela Zulema Rosso. Dijo que sus votos “tuvieron que ver con el hartazgo hacia una forma de hacer política”.
También confesó que “hubo cierta campaña deshonesta por parte del gobierno municipal con respecto a mi persona”. Y planteó: “No creo en los entornos; uno trabaja con las personas que elige”.
-¿Qué fue lo primero que se le cruzó por su mente cuando las cifras comenzaban a vislumbrar un triunfo?
- Muchísima felicidad. La verdad es que creíamos que íbamos a hacer una muy buena elección, pero realmente nos sorprendió la confianza de la gente, la cantidad de votos. Y sentí emoción, porque trabajamos tanto todos los compañeros que era la culminación del esfuerzo. Uno también se acuerda de su familia, me acordé de mis padres. Es algo muy emocionante.
- ¿Fue su padre el que le transmitió la pasión por la política?
- Sí, desde ya. En mi casa, desde muy chiquita, escuchaba hablar de política permanentemente. Todos los temas giraban entorno a la política. Además, era una casa en la que mi mamá intervenía con su opinión con un rol muy importante. Era una pareja en la que toda decisión era 50 y 50. A pesar de que eran grandes cuando nos tuvieron a mi hermana y a mí, era una relación progresista para la época.
- Tengo entendido que no fue una cuna familiar relacionada al justicialismo.
- No. Mi papá era de izquierda y pertenecía al Partido Comunista, como fueron mis inicios. Eso tiene que ver con una forma de pensamiento político, ideológico. Nuestro embajador en Ecuador me acaba de regalar un libro sobre pensamiento nacional de peronismo y puntos de coincidencia con el marxismo, que incluye un planteo sobre cómo surge la tercera posición después de la Segunda Guerra Mundial. Con esto quiero decir que me identifico más con los sectores del peronismo más de izquierda. Tengo mucha admiración por William Cooke. Creo que fue uno de los legisladores más brillantes que tuvo el peronismo.
- Por lo que explica, que la haya elegido mayoritariamente el pueblo de Luján, ¿cree que se contrapone con esa idea de una comunidad conservadora?
- No, porque la gente de Luján no me eligió por mi posición ideológica. Soy consciente, o creo, que la gente me eligió porque tiene confianza en el hecho de que soy una persona de mucho trabajo, que en todas las gestiones que emprendí hice un trabajo serio, que no soy una persona sectaria, sino lo contrario. Creo tener una apertura política, ideológica y comprender a todos los sectores. Me parece que hay una cuestión de poner por encima a las políticas de Estado en relación con los pensamientos personales. Hay principios que todos los sectores políticos deben compartir: la valoración de los Derechos Humanos, la valoración de los derechos democráticos, el derecho de las personas a vivir de manera digna y justa, el concepto y el significado de la justicia social.
Eso es lo que nos movilizó para presentarnos juntos, porque creemos que quien está en nuestro mismo espacio político había abandonado postulados del peronismo que también son básicos para el respeto de los derechos de todos.
No es respetar a los derechos humanos que la gente tenga que vivir en el barro, sin agua, sin cloacas, sin seguridad, sin salud, sin educación. Eso está fuera de lo que tiene que ser una vida digna de las personas.
- ¿Cree que tuvo mucho peso en su elección cierto cansancio o hartazgo hacia la figura de Miguel Prince?
- Tuvo que ver con el hartazgo hacia una forma de hacer política. Se puede encaramar en distintas personas, porque en otros distritos pasó lo mismo y las personas son otras. Hartó a los ciudadanos cierta forma de hacer política. Cuando uno no tiene ciudadanos sino prisioneros políticos, desde el punto de vista que te necesitan a vos para lograr cosas, en realidad lo que hay que hacer es que todos los ciudadanos sean ciudadanos de derecho y que se puedan desarrollar en sociedad. Pero cuando uno empieza a coactar a las instituciones, empieza a pensar que los espacios son de uno porque ganó un gobierno... Uno gana un gobierno para llevar adelante proyectos, políticas, obras que mejoren la vida de las personas. Para eso estamos en política, más allá de posiciones ideológicas de centro, de derecha o de izquierda. De lo contrario, hay que apuntar a una carrera personal. Y hay prácticas que se terminan tornando una costumbre y hacen que se pierda la sensibilidad de notar que está equivocado.
- ¿Por ejemplo?
- Yo no creo que Prince, cuando empezó como dirigente político, tuviera los principios que esboza hoy. Creo que sostenía otros principios, pero en esto tiene mucha relación con quienes se construyen los espacios políticos. Yo no creo en los entornos. Se trabaja con las personas que se eligen. Si no se tiene la capacidad como dirigente para sacar de al lado a las personas que no sirven para el bien común para el que se entró a la política, creo que es uno de los peores errores que puede cometer un político. Me parece que eso también formó parte del hartazgo de la gente. Si mirás el espectro político y los votos que consiguieron los diferentes candidatos, claramente demuestra qué eligió la mayoría.
- ¿Cree que fue una campaña sucia?
- Fue una campaña en la cual la mayoría de los postulantes éramos personas honestas en cuanto a lo que proponíamos. Hubo cierta campaña deshonesta por parte del gobierno municipal con respecto a mi persona. Estoy segura que muchas de las cosas que se hicieron estuvieron orquestadas. Eso demuestra la calidad de persona que somos cada uno. Nosotros no respondimos a las agresiones, algunas de ellas terribles y a las cuales las voy a llevar a la Justicia. Y lo voy a hacer ahora, porque no lo hice antes de las elecciones para no entrar en un juego sucio. Además, no tenía que entrar en ese juego porque los vecinos no se merecían eso. Se puede pensar distinto pero no hay que agraviar al otro.
Sí tenemos que denunciar lo delictivo, pero no agraviar los pensamientos. Todos somos libres de pensar y tenemos derecho a pensar distinto. Lo peor que nos puede pasar es creer que todos tienen que pensar como uno. De ninguna manera pretendo que los demás piensen lo mismo que yo en lo religioso o en principios personales y privados. Hay que respetar la vida de los demás y su derecho a la expresión. Creo que el problema es que no toleran que alguien piense distinto o no tener cuestiones delictivas para achacarte. Entonces buscan en los pensamientos de uno. Eso me parece de una bajeza extrema. Por eso, de lo único que hablamos fue de propuestas.
Y no me voy a detener más en el tema que respondiendo tu pregunta. Iré a la Justicia porque no me voy a dejar calumniar o injuriar, porque se escudaron en presuntas opiniones personales cuando en realidad estaba todo orquestado.
Otra cuestión fue el periodismo amarillo, que no es periodismo sino un burdo empleo al servicio de quienes precisamente no son un modelo de virtud o de moral. Son todo lo contrario y por eso necesitan de esas cosas. Yo no pretendo ser modelo de moral para nadie. Tengo moral, me presenté como candidata, tenemos un equipo de trabajo, tenemos ideas, propuestas y sabemos cómo llevarlas adelante. Simplemente eso.
- Esas injurias de las que habla, ¿tienen que ver con sus creencias, con su posición religiosa y con su postura ante el aborto?
- Tengo un profundo respeto por todas las creencias religiosas. No pretendo que nadie tenga la creencia que yo tengo. Yo soy atea y no tengo ningún problema en decirlo, pero no pretendo que nadie sea ateo ni ando predicando mi ateísmo por las calles. Nunca nadie me ha visto que lo haga demasiado público. Además, tengo un profundo respeto por la Iglesia Católica como lo tengo también por las otras religiones. Tengo respeto por la libertad de culto.
Hay posiciones que tengo en la vida y las sostengo porque lo considero lo más adecuado para preservar los derechos humanos y están relacionados con la condena a la muerte de determinados sectores de la sociedad porque otros sectores, en mejores condiciones socio-económicas, pueden hacer cosas que no trascienden porque lo hacen en privado. Creo que eso es una profunda injusticia social, profundísima, y eso hace que me cueste entender algunas posturas religiosas. Pero es el Estado el que tiene que dar las posibilidades a los ciudadanos para que se desarrollen.
Esto no debería ofender a nadie. No es mi rol y tampoco me presenté para eso como candidata. Ayer (por el martes) tuve una conversación con el arzobispo Di Monte, que me llamó para felicitarme. Hablamos claramente y quedamos en seguir conversando. Le presenté el agradecimiento por llamarme y él se mostró contento por escuchar los principios de lo que será nuestro gobierno. Jamás ataqué a la Iglesia y a su gente, por eso pretendo que no me ataquen a mí. Creo que recibí ataques gratuitos y también de laicos que son inmorales o hipócritas, porque critican cosas sin mirarse hacia adentro. Yo no soy ni inmoral ni hipócrita. Pero le dije a Di Monte que hablaré con todos los sectores, políticos, religiosos, empresariales, sindicales, de organizaciones sociales, y entre todos llevaremos adelante políticas de Estado.
- Pensó cuál será su primera medida de gobierno?
- Sí, entrar al municipio, sentarme y revisar toda la administración comunal, toda la parte económica. Es lo mismo que hice cuando tomé las riendas de cualquier gestión. Lo hice en el Pami, en el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, cuando fui funcionaria municipal en el área de Salud y también en los cuatro años que fui viceministra de Salud de la Nación. Cada vez que ingresé a un lugar, lo primero que hice fue revisar la administración y la economía. Esto es como una casa. Si uno construye pero no hace buenos cimientos, cualquier política está mal hecha.
En la administración no hay que revisar a los empleados. Hay que revisar a la estructura y ver si está puesta al servicio de las políticas que se van a desarrollar.
Hay que desburocratizarla, modernizarla y revisar la utilidad de cada uno de los espacios.
- Tendrá que revisar los números de la Municipalidad y su deuda millonaria.
- En el tema económico existe un presupuesto, gastos y entradas y una distribución de partidas. Hay que mirar esos datos, analizar la deuda y buscar el superávit primario. Para eso tenemos que mejorar los ingresos, controlar los gastos y fijar prioridades.
Nosotros pagaremos la deuda real, documentada. Eso se descarta. Conversaremos con los proveedores y veremos las posibilidades de pago y el crecimiento. Para nosotros los gastos son inversión para políticas de desarrollo. Pero ya se sabe que planteamos la necesidad de infraestructura en los barrios, de viviendas, de salud, seguridad, educación, medio ambiente y desarrollo productivo.
Tendremos que replantearnos los ingresos porque hoy se recauda por tasas y se espera la coparticipación.
- Sabrá que si en un mes no llega la coparticipación, se complica el pago de sueldos municipales.
- Exactamente. No se puede tener a un municipio sin ingresos genuinos, como en Luján una zona turística sin licitación para que la inversión privada pueda trabajar en la explotación. Uno tiene que plantear la necesidad de licitaciones y de búsqueda de inversores.
No creo que sea casualidad que en estos pocos días que llevo de intendenta electa hayan aparecido distintas opciones para charlar conmigo sobre inversiones y proyectos. El gobierno municipal tiene que ser responsable, creíble y así generar esas posibilidades.
Mejoraremos los ingresos si cada vez más industrias se asientan en Luján y podamos tener un parque industrial para el desarrollo. O tener un parque de incubadoras de empresas con la Universidad de Luján, sumando inversores para lo tecnológico. Hay gente dispuesta para esos proyectos. Eso genera empleo y mueve la rueda de la economía. Como parte de ese movimiento, se genera desarrollo social e inclusión para todos.
- Ya tiene definido a sus colaboradores para las diferentes áreas de gobierno.
- Sí, aunque seguimos analizado. Hay áreas prácticamente definidas, pero lo seguiremos conversando con María Inés (Fernández), con quien tengo un acuerdo político. Hay distintos profesionales que colaborarán en la gestión. Con ellos ya se habló, incluso antes de presentarme como candidata. Uno tiene que ser responsable y cuando se presenta tiene que contar con un equipo de gente, de profesionales que lo puedan acompañar en el gobierno. Las definiciones estarán en estos días, pero lo más claro ya lo tenemos en el área de Salud, Educación, Producción.
Hay mucha gente que me está llamando, no para ocupar cargos sino para trabajar con nosotros las distintas ideas ya planteadas y hacer aportes.
Soy una persona que siempre tomó decisiones en la primera semana de gobierno. Analizo y tomo decisiones. Pero los vecinos pueden tener en claro que gobernaré para todos los lujanenses y con todos los lujanenses.