martes, 26 de febrero de 2008

lo que tapa el aumento

Si, con esfuerzo, logramos esquivar la euforia que ofrecen los grandes medios de prensa por el aumento a los jubilados anunciado por la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner –pero anticipado por el diario Clarín de un domingo, al igual que el pacto Lavagna-Kirchner-, nos daremos cuenta de alguna omisión y, según parece, también de presuntos errores en los cálculos.
La omisión es básica: el gobierno eleva unos pesos los ingresos de los jubilados y posterga, quién sabe hasta cuándo, el tratamiento de una ley que determine la movilidad en los haberes. Porque una cosa es limosnear los ingresos de los abuelos cada tanto (como ocurre ahora), y otra muy diferente es establecer un sistema de movilidad que se rija por los incrementos salariales de cada sector laboral.
¿Y el presunto error en el cálculo? “La suba dispuesta ayer (por el lunes) elevará el haber mínimo a 689 pesos en julio y se hará efectiva en dos cuotas iguales. El gobierno vendió un aumento del 15 por ciento, pero en realidad para este año será de sólo el 11% si se considera que entre marzo y julio será de sólo el 7,5 por ciento, y que recién a partir del séptimo mes se completaría el resto de la mejora”, detalla en su página web “Crítica de la Argentina”, el futuro diario de Jorge Lanata.
Ese enfoque, que lamentablemente está ausente en otros medios de difusión, repara en que con el anuncio del aumento se busca aplazar la discusión de la movilidad automática hasta julio (por lo menos), a pesar de lo resuelto por la Corte Suprema de Justicia en sus dos últimos fallos sobre el tema.
Pero esos dos datos sueltos no son lo más interesante que aparece en esa crónica diferente referida al gran aumento anunciado para los jubilados. Ese trabajo periodístico reparó en la lógica de bolsillo; en esa lógica que choca de frente contra los oficialistas apurados que salen a pregonar los distintos incrementos que otorgó el co-gobierno de Cristina y Néstor y que, por fanatismo o ceguera, no quieren observar cómo fue perdiendo poder adquisitivo el bolsillo de la tercera edad.
Bajo el título “Ganadores y perdedores”, se indica que “las distintas categorías de jubilaciones no tuvieron los mismos aumentos desde la salida de la convertibilidad. Los que más ganaron fueron los jubilados con haberes menores a 300 pesos. Este tramo acumuló aumentos de hasta 238 por ciento. Los que casi empataron ganan entre 300 y 413 pesos, con incrementos de 103 por ciento. Los que perdieron fueron los jubilados que cobran más de 414 pesos. Los de hasta 1.342 pesos perdieron un 63% de poder de compra. Más perjudicados fueron los de más de 1.343 pesos mensuales, cuyo haber puede comprar 74% menos que en 2001”.
En una de sus últimas visitas a Luján como gobernador, Felipe Solá mantuvo un breve diálogo con integrantes del batallador Grupo de Jubilados Independientes. Uno de ellos le habló de la necesidad de establecer por ley movilidad en los haberes y Solá esquivó el planteo asegurando que “el gobierno nacional aumentó más que ningún otro el ingreso de los jubilados”. “Sí, pero antes de 2001 con lo que cobraba compraba muchos más kilos de papa que los que compro ahora”, dijo el jubilado. Y Solá no respondió.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Estimado periodista

En su nota de hoy, titulada "Guste o no, el código existe", sobre el final escribe el siguiente párrafo "...Hay quienes aseguran que uno de los puntos de revisión “inmediata” está vinculado a los edificios “de alto”, un tema de sumo interés para el, hasta ahora ausente en Luján, Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (SUTERH)..."

¿No estará relacionando este hecho con un supuesto "favor" impago hasta hoy por parte de la señora intendenta?. El hecho concreto es que 920.00$. via sindicato SUTERH. llegaron a Luján para su campaña. Hasta ahora solo hay reclamos públicos (ver tema "Roma no paga traidores" y el avión repartiendo afiches dos veces) acerca de esa "deuda municipal". Habra que estar atento por que esto parecería oler a más de lo mismo.